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sábado, 17 de septiembre de 2011

++This Is A Fucking Love Disorder++

SCREW/ THE GAZETTE FAN FIC
[Aviso: Yaoi]


El sabor de la venganza es aun mas dulce que el azucar

El sabor de sus lagrimas...

No importa cuanto el le amara, nunca seria correspondido de la misma forma

No importa cuanto en las noches derramara lagrimas en su nombre, lo que sentia nunca cambiaria

Era algo completamente insano

Este era solo un jodido trastorno de amor

Capítulo 1: St. Highway





miércoles, 31 de agosto de 2011

++Screwing To My Heart++

J-Music: ♥~Screw~♥

Autora: ++Vana++

Capitulos: 16

Resumen:

Cuando el tiempo pasa de esta forma,

sin detenerse,

es difícil darse cuenta

de que te has atornillado a mi corazón.



*Les Recomiendo Mucho este FanFic Es Hermoso! Indescriptible! Simplemente Tienen que Leerlo! *





martes, 21 de septiembre de 2010

Capitulo 11: las verdades inconfesables de un corazón herido (parte1)

¿Por que estaba bebiendo tanto? La respuesta era obvia pero no por eso menos extraña, y aunque había bebido de más, no necesitaba estar ebrio para que la belleza demoniaca de Masahito Kojima me envolviera.



La tenue iluminación le otorgaba a esos cabellos de miel algunos reflejos de oro que solo conseguían hacer mas lindas aquellas ondas naturales donde se enredaban mis dedos.



Cuando la comisura de sus labios se contraía para decorar aquel rostro con una sonrisa, yo me sumergía en su universo, me absorbía como un agujero negro para atraparme en la nebulosa de su encanto.



Solo de a momentos la cordura le gritaba al corazón "deja de latir" la razón intento atacar al enemigo llamado "tentación" pero este tenía una coraza de esperanzas e ilusiones, en esta guerra de sensaciones, teniendo las de perder, siendo un soldado herido por la añoranza, no pude retroceder y con un beso de sus labios ya estaba fuera de combate



Al final de cuentas, después de unos segundos, la cordura se impuso con fuerza, el sabor del alcohol me grito en la cara que lo que estábamos haciendo o era parte de nuestras obscuras añoranzas, o definitivamente esto estaba en camino a convertirse en un triste pasatiempo. Con angustia deje que el beso muriera, si seguía respondiéndole como en un principio estaría accediendo a participar en su juego.



Me reprendí mentalmente, Byou continuaba besando estos labios que fallecieron ante la realidad de nuestras patéticas acciones, abrí los ojos con miedo, él se detuvo y maldije a la tierra, como puede ser que exista un ser que, incluso las lagrimas, le sumen puntos a su belleza inhumana, pero aun mas importante, ¿cual era el verdadero motivo de su llanto? – Creo que ellos no vendrán… – la distancia se multiplico casi automáticamente, se puso de pie, mientras yo imposibilitado para reaccionar le observe postrado en la banca, me regaló una ultima mirada en la que reconocí la misma confusión interna que yo poseía y se dirigió a la salida con paso acelerado.



Estábamos en el lugar correcto, en el momento indicado, con la persona equivocada, Masahito Kojima y yo nos habíamos besado por que a la miseria le gusta la compañía y nuestra soledad decidió suicidarse aventándose a lo profundo de nuestras arrebatadas necesidades de amor y comprensión.



Estuve en el jardín hasta que las velas se consumieron, el aroma de aquel incienso cada vez parecía mas difuso, me pregunte el por que esta sensación ardía en mi pecho, ¿por que aun estaba su sabor en mis labios?, me respondí casi tan rápido como me lo pregunte, por que Byou no es cualquier persona, él había conseguido que incluso en mi cuerpo se quedara grabada su existencia y no permitiría que lo olvidara nunca. Molesto por reconocer que en esta guerra de egos y pretensiones, yo había caído redondito, me puse de pie casi con el alba encima, subí al auto - ¿cómo habrá llegado a casa?- se cuestionó mi conciencia, después negué con la cabeza y golpee el volante –¡Fue solo un beso!- grite aun cabreado de impotencia.



Llegué a casa, al parecer la abuela y mamá seguían dormidas, me fui directo a la cama, empezaba a sentir los efectos de la cruda realidad y solo durmiendo este dolor de cabeza disminuiría un poco.



Narra Kazuki+++



Soy un maldito enfermo, un guarro, un sucio, un mal pensado, pero todo era mi culpa, no se en que momento se me ocurrió correr un poco la cortina dejando que la tenue luz de un nublado amanecer me mostrará los descubiertos y tentadores muslos de Manabu, no podía creerlo. No era un sueño, Manabu estaba a mi costado completamente desnudo, la sabana apenas cubría el área baja de sus caderas, podía ver en su rostro esos labios rojos encendidos, sus negros cabellos desparramados sobre la frente y la preciosa expresión de serenidad con la que dormía.



Con algo de culpabilidad cerré la cortina nuevamente, volví a mi lugar en la cama pero mi imaginación inquieta hiso de las suyas. Ayer Manabu me había dejado recorrerle con las manos, me permitió besar su cuello, al momento recordé el sonido de aquella respiración descontrolada y mi entrepierna comenzó a cobrar vida. Intenté distraer mis pensamientos en algo más, pero mi inconsciente novio extendió una de sus piernas haciendo que rozara con la mía. Las sensaciones en mi cuerpo se intensificaron “quiero regalarte mi primera vez” sonó en mi cabeza, quise bloquear aquella imagen de nuestros cuerpos volviéndose uno, intente que no me pareciera tan atractiva aquella idea de su blanca piel perlada de sudor, ni aquella expresión de éxtasis con la que estaba fantaseando – Kazuki…- dijo Manabu con una voz que me erizó la piel – Ma-ma-manabu- sentí el movimiento de Manabu aproximándose entre las sabanas, una de sus manos alcanzó el filo de mis caderas y un gemido salió de mi boca, Manabu retiró la mano algo sorprendido – Mana-bu- el guardo su distancia - ¿Sucede algo Kazuki? - ¡JA! Que si sucede algo? – ¡NO! Nada, todo perfecto – no se como iba a reaccionar si se percataba del mástil entre mis piernas - ¿No crees que hace algo de frio? – a decir verdad, yo estaba muriéndome de calor – Voy a buscar un cobertor- mi precioso e inocente novio se acerco lentamente, cuando iba a cruzar por sobre mis piernas el se detuvo – ¿Kazuki?- preguntó de nueva cuenta – Dime…- conteste lo mas firme que pude – Gracias por todo- se aproximo hasta mi, cuando sentí su aliento entendí que buscaba mis labios, me quede quieto por temor a que se diera cuenta de mi problema, pero el depositó un beso tan tierno que solo logró hacerme sentir mas culpable – Manabu, creo que me iré a casa- tenia que ser sincero con él – Mi corazón desea esperarte con todas sus fuerzas, pero creo que mi cuerpo no puede esperar – Manabu se quedo quieto y en silencio por unos segundos – No entiendo, quieres decir que…- mi entrepierna dolía y Manabu era bastante lento en ocasiones, a tientas tomé su mano y la puse sobre mi inquieto amigo - ¡HA!- exclamo sorprendido, fui muy tonto al hacer eso, pues mi cuerpo respondió a su toque nervioso, le solté, el retiro rápidamente la mano y se bajo de la cama – Ya entiendo, yo…- Nunca había tenido que esperar, mi cuerpo desconocía lo que era la paciencia y al contrario, Manabu parecía no reaccionar – Me encargaré de esto en la regadera, vuelve a la cama Manabu, cuando termine me iré a casa- Yo me puse de pie y caminé hacia la puerta – Es-estas seguro?- pregunto con preocupación – Si… eso creo- abrí la puerta, ventajosamente la casa de Manabu era muy obscura por dentro, así que sin preocupación fui hasta la ducha desnudo, encendí la luz y deje correr el agua hasta que salió tibia, pues el día estaba demasiado fresco, eché un vistazo a mi zona inferior y digamos que se encontraba en toda su gloria, esto iba a ser algo nuevo, jamás practique la “autocomplacencia” gracias a Byou mi patrocinador, pero Manabu tenia toda esa inocencia que a Byou y a mi nos faltaba, así que tomé mi miembro entre las manos y comencé a masajearlo de arriba abajo, mis gemidos no se hicieron esperar, estaba muy excitado, la voz y la sensación de la piel de Manabu rondaban mi mente, las gotas caían sobre mi cuerpo e imaginaba que se trataba de sus manos recorriéndome, fantasee que sus labios me llenaban de besos y que le poseía por completo, entonces mientras imaginaba la estreches de su entrada el orgasmo llegó, me corrí mucho mas rápido que nunca, mi cuerpo se relajó al grado de que terminé sentado en el suelo con la espalda pegada en la pared, mi respiración no lograba regularse, entonces ante un movimiento repentino voltee, Manabu se encontraba en la puerta, al parecer con las prisas yo la dejé abierta y el lo había visto todo, sus manos cubrían su entrepierna, el estaba completamente rojo y temblaba – ¡Manabu!-



Narra Aoi+++



La lluvia en Tokyo azotaba con fuerza, ese día en la compañía solo tenía dos cosas en la cabeza, a mi pequeño hermano y a la persona que amo. No había tenido tiempo de decirle a Shima que tendría este repentino viaje, ahora que lo pensaba sonaba descabellado lo que hice, tenia que conseguir llamarle, desafiar a esta tormenta y marcarle inmediatamente, por fin después de esos años separados, teníamos contacto nuevamente, podía llamarlo a cualquier hora, pero el miedo de romper el eje de sus emociones me detenía, Shima, por desgracia, estaba incluso mas afectado que yo.



Vi su nombre en la agenda de mi teléfono de alta tecnología, sin pensármelo mas llamé – el numero que usted marco, esta fuera del área de servicio, favor de llamar mas tarde, gracias- dijo la operadora haciendo que mi desesperación aumentara. Marque dos veces mas sin tener éxito, entonces decidí marcar a su casa, eran casi las doce de la noche, una pésima hora para llamar, pero necesitaba oírle – bueno- cuando su voz profunda salió por el auricular el alma volvió a mi cuerpo – Shima - dije con alegría – Yuu-chan… - me encantaba escuchar de sus labios mi nombre – Shima, disculpa si te llamo a estas horas ¿ya estabas dormido?- pregunté – No, estaba… estaba pensando en ti, hoy no te vi en todo el día- mi corazón dio un salto – No pude comunicarme antes, solo quería decirte que estoy en Tokyo, volveré mañana por la tarde - Shima guardó silencio – Estas con ella?.. – el hermoso sentimiento de escucharle se transformó en preocupación - ¡No! ¡Shima! ¡Claro que no! He venido por cosas de trabajo…- “dos personas mentalmente inestables no deben estar juntas” por que ni él ni yo podíamos solo ignorarnos y buscar alguna clase de felicidad mas accesible, estaba harto de provocarle esa maldita inseguridad todo el tiempo, si Shima nunca me hubiera conocido esto no habría sucedido jamás, él tendría una vida normal al lado de otra persona y yo… - Shima, no hay nadie mas que tu…- yo no estaría vivo si el no hubiese entrado a sacarme del infierno – Vuelve…- sabía que Shima estaba llamando al Yuu de la secundaría, a su novio, no a este remedo de hombre - Shima, te…- la llamada se corto, no pude completar la frase que tanto quería decirle, la vida era realmente cruel e injusta.



Narra Manabu++



Lo que mis ojos presenciaron era algo verdaderamente indescriptible, la reacción de mi cuerpo ante la visión de Kazuki complaciéndose era una notoria excitación, esa era exactamente la palabra “excitación” cuando Kazuki se percató de que le miraba quise huir avergonzado, pero no me respondieron las piernas – ¡Manabu!- el agua le escurría por el cuerpo y dibujaba caminos por su piel, su rostro sonrojado, el subir y bajar de su pecho cuando respiraba dificultosamente.



En ese momento escuché el cerrojo de la puerta – MANABU-CHAAAAN! EL PRIMO KAI ESTA EN CASAAAAA- ¡KAI! Lo había olvidado! Yuu quedó en llamar a Kai para que desayunara conmigo, entré a la baño y cerré la puerta, yo solo vestía los boxers que había tomado del piso donde los dejé ayer, Kazuki se puso de pie – ¿AUN ESTAS DORMIDO BUBU-CHAN?- Kazuki dejo escapar una risita – bubu-chan esta muy despierto – dijo en un susurro señalando la carpa de circo en mi entrepierna yo abrí la regadera a todo lo que da y Kazuki empezó a brincar por el agua fría – ¡KAI-KUN, ESTOY EN LA REGADERA, SALDRÉ EN UN MOMENTO!- Kazuki me jaló hacia la regadera haciéndome quedar bajo el chorro de agua fría – OK, VOY A PREPARAR TOSTADAS FRANCESAS, NO TARDES- yo no pude decir nada mas por que Kazuki comenzó a besarme, de primer momento quise alejarme, Kai estaba en el piso de abajo y nosotros no nos veíamos precisamente amistosos – Kazuki, no- dije, pero mi cuerpo gritaba todo lo contrario – Manabu, te ves hermoso – uno de sus brazos tomó mi cintura y me atrajo hacia si haciéndome quedar de espaldas a él, me giré a mirarle pero rápidamente sus labios devoraron los míos con habilidad, era un beso mas pasional que cualquier otro que nos hayamos dado antes, su mano se deslizó de mi cintura hasta el borde de mi bóxer y la introdujo sin romper el beso que habíamos iniciado, cuando llegó a mi miembro un gemido iba a escaparse pero el silenció mi boca con sus labios expertos, comenzó a masturbarme de arriba abajo, después con el índice hiso círculos en la punta yo intentaba controlarme pero Kazuki con su toque me desconectaba de la realidad, podía sentir su miembro aun por sobre la tela de los boxers, que rayos estábamos haciendo -Kai-kai po-dría des-cubrirnos – dije un entre sus labios, pero casi se me escapa un gemido mas cuando Kazuki comenzó a besarme la clavícula, después fue a mi lóbulo y lo mordió lentamente e hiso círculos con la lengua atrás de mi oreja, no podía contenerme mas –Kazuki… yo…- Kazuki incrementó la velocidad y no pude contenerme mas, me derrame en su mano justo como el lo hiso a mis espaldas, las piernas dejaron de reaccionarme pero Kazuki me mantuvo de pie sujetándome con el otro brazo, no podía mover un solo dedo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Capitulo 10: Miedo

Narra Jin++



Bajamos de la balsita, él aun se sostenía de mi brazo, cuando se percato de que lo observaba, me soltó – Bien, creo que es hora de irnos, tenemos que continuar con el plan – yo asentí – el lugar está muy cerca de aquí, ya lo verás- ese sitio me traía recuerdos muy lindos, era la casa en la que vivíamos antes de que muriera mi padre, estaba abandonada de hace tiempo pero tenia un hermoso y gran árbol en el jardín.



Cuando llegamos Byou profirió varias quejas, que si la casa estaba polvosa, que si las telarañas eran de una antigua celebración del día de brujas, que si las ratas podían comernos vivos, quejas que ignoré olímpicamente – Ven, el jardín esta por aquí – él siguió mis pasos entre quejumbres – espero que lleguemos al jardín antes de que el techo se nos caiga encima- Cuando estuvimos ahí Byou dejo de hablar, voltee a mirarle, me pareció extraño ya que su silencio se prolongó

– Mi familia y yo pasamos muchas tardes preciosas en este lugar – El jardín refulgía por el verdor de las plantas que había cuidado por varios años, algunas estaban sembradas en el suelo, otras formando montoncitos a los alrededores, también estaba la gran tina metálica que usábamos como mesa de centro, dejando suficiente espacio a una banquita de madera para dos personas y tres mecedoras, un poco mas atrás estaba el oxidado asador de forma redonda, todo esto sobre una pequeña plataforma de maderos que nos elevaban algunos treinta centímetros del suelo, y sobre nosotros el enorme y viejo árbol que plantó el abuelo hace tantos años, extendía sus ramas cubriéndonos por completo, creando un hermoso techo orgánico, unos cinco metros atrás del asador había otro árbol mas, de ese colgaba el columpio en el que tanto me divertí en mi niñez – comencemos- dijo Byou con una sonrisa que me sorprendió.



Sacamos de la cajuela del auto las bolsas con las compras que hicimos, muchos frascos e igual cantidad de velas, hilo, yo deseaba lograr que la luz de las velas dieran un aire acogedor y romántico, también compramos un mantel, copas, una botella de un vino que el mismo Byou sugirió como “el favorito” de Kazuki, unos platos blancos, decidimos que la comida la pediríamos a domicilio cuando la hora estuviera cerca

 – toma esto – extendí mi mano para entregarle un mandil y unos guantes- voy a barrer y a retirar un poco la maleza, tu sacude la mesa y ve colgando los frasquitos desde las ramas – señale hacia arriba, él me miro con molestia – Tu eres mas alto que yo- dije con un poco de pesar– debimos hacer esto con mas tiempo – agregó el castaño – no necesitamos mas tiempo, te aseguro que para cuando anochezca esto se vera maravilloso – Byou suspiró y puso manos a la obra.



Narra Kazuki++



Le ofrecí mi mano para ayudarlo a bajar de la balsa, Manabu escondía un poco el rostro con su cabello, estaba algo penoso por los tiernos besos que me correspondió ahí adentro, pero aun así tomó mi mano. Cuando se apoyó en mi, su pie se atoró con los maderos del suelo haciéndolo tropezar, para mi fortuna amortiguó en mi pecho y logré sujetarlo con mi otro brazo 

– ¡Lo siento! – se disculpó rápidamente apartándose, mi vista se dirigió hacia aquello que calló desde su bolcillo – Manabu - tomé el pequeño paquete - se te cayó est…o- a mis diecisiete años sabia perfectamente que aquello que se encontraba en mi mano no era otra cosa que un preservativo, según leí “texturizado para aumentar el placer” –¿Que cosa?- él se colocó bien los lentes mirando hacia mi mano temblorosa, sus mejillas que de por si ya estaban sonrosadas se tornaron mas rojas que un tomate al igual que el resto de su cara – yo…- ¿Manabu quería que tuviéramos sexo en nuestra primera cita? 

¿Era acaso que no se sentía confiado para decírmelo? Yo me moría por tocarlo –Yo no…- creía que él tenía miedo, no sabía como manejar esto, en toda mi vida, solo había tenido sexo con Byou y eso jamás había sido planeado, sucedía y ya, pero con Manabu las cosas eran tan diferentes, intente pensar en que decir, pero no tenía la menor idea de que era lo correcto en estos casos, intente ordenar mi cabeza y algo avergonzado comencé a reír por los nervios – Si esto era lo que querías debiste decirlo desde el principio, no te hubiera traído a un lugar tan infantil, hehe- a Manabu le temblaba el labio inferior – Yo no guarde eso en mi chaqueta- dijo con dificultad casi en un susurro, seguro se sentía apenado por que había descubierto su secreto – No tienes por que apenarte Manabu, si por mi fuera te hubiera hecho el amor el primer día que te conocí – con tanto nerviosismo yo estaba hablando de mas – creí que eras mas inocente y santurrón, debí darme cuenta el otro día cuando dejaste que te tocara ha, ha, ha- sorpresivamente me soltó una bofetada

 –¡YO NO GUARDE ESO EN MI CHAQUETA!- él me miro enfurecido, yo me llevé la mano hasta mi mejilla – Yuu no estaba equivocado contigo, solo estas pensando en que momento me vas a…- Yo intente acercarme – Manabu, ¡No! claro que no – el condón había caído de su chaqueta pero él decía que no le pertenecía, eso no tenía sentido – yo no guarde eso en mi chaqueta… seguramente Yuu lo puso ahí- una lagrima resbalo de su mejilla hasta su mentón –Discúlpame, pero si soy ese maldito virgen inocente y santurrón que te estabas imaginando - me quede congelado, lo ofendí, su rostro me mostraba cuan decepcionado estaba de mi, la tristeza le invadía, él negó con la cabeza, se dio media vuelta, yo no pude seguirle por que no tenia el valor de detenerle.



Cuando reaccioné Manabu ya se había perdido entre el gentío, comencé a correr buscándolo, pero me detuve al llegar a la entrada, ¿qué iba a decirle ahora? De mi propia boca salieron todas esas estúpidas palabras pero por mas que lo pensaba no tenía idea de cómo un novio debía actuar en esta situación, ¿no debía decir todo lo que pensaba? ¿No había esa clase de confianza entre las parejas? Su golpe aun ardía en mi mejilla, nunca me había golpeado alguien, nunca sentí el rechazo de nadie, y esta era la segunda vez que Manabu me demostraba que no era como el resto, él no iba a tratar de engatusarme con chapuzas para conseguir ser parte de los Takashima, él no se dejaba deslumbrar por lo vano de mi belleza exterior, él eligió al “Kazuki” que siempre quise ser, me regalo tantos momentos preciosos desde que lo conocí a cambio de absolutamente nada y yo lo ofendía diciendo cosas como esas, pero mis viejas costumbres, al parecer, aun prevalecían, no es que fuera un maldito ninfómano, sino que yo era sexualmente activo desde los catorce años, era algo natural para mi persona. ¿Como quería que interpretara el hecho de que tenía un condón en la chaqueta? Soy su novio, es una cita, tiene un condón, estaba implícito y aun así al final de cuentas solo había conseguido un buen golpe.



Tomé el autobús para volver a casa, todo el camino fui torturado por el recuerdo de su mirada llena de tristeza y decepción, ¿como fue que nuestra primera cita había concluido en algo como esto? Muy probablemente los Shiroyama y los Takashima no estábamos hechos para estar juntos.



Llegué a casa y subí directo a mi habitación, Byou no estaba ahí, asi que aproveché para ponerle pestillo a la puerta y recuperar algo de mi privacidad – ¿Todo esta bien Zukki-kun?- preguntó Uru-nii desde afuera, no quería contestarle por que se daría cuenta de que estaba llorando 

– ¿Kazuki?- su voz sonaba realmente preocupada, así que me limpie las lagrimas y fui hasta la puerta, no podía ocasionarle preocupaciones a Uruha, no con su tratamiento, respire profundo y puse mi mejor cara – Todo perfecto Uru-nii- Uruha me miro a los ojos, dándose cuenta de que le mentía, se abrió paso y se sentó en la silla del escritorio, inclinó el cuerpo apoyando los codos sobre sus piernas entrelazando los dedos – ¿Y bien? – me lleve las manos a la cabeza intentando despejarme - solo soy un estúpido – me senté en la cama y miré hacia la ventana – un completo tonto – Uruha se puso de pie y sentó a mi lado

 – ¿Que sucedió, no era hoy tu cita?- yo cerré los ojos intentando alejar ese terrible recuerdo de la desilusión en su mirada– cuéntame Zukki, sabes que puedes confiar en mi – ahora que Uruha me preguntaba, me daba cuenta de lo estúpido que había sido de verdad – le dije a Manabu cosas tontas, sin sentido, hubo una… confusión- no quería hablar de sexo con mi hermano, él no sabia que clase de relación había tenido hace tiempo con Byou, además conociendo el problema de mi hermano con Shiroyama, Uruha podría tener una crisis al mencionar un tema de índole sexual, preferí seguir evadiendo una respuesta demasiado concreta – Digamos que Manabu prefiere los juegos menos “peligrosos” 

– Uruha sonrió y me pasó el brazo por encima – Vaya que son infantiles, ¿de verdad pelearon por algo así? – me sentía mal mintiéndole a Uruha, se que él no me juzgaría, pero de todos los temas posibles este era el menos indicado, Kouyou había ido a parar al maldito sanatorio por… 

- Kazuki, tienes que comprender a Manabu, Yuu ha sido muy cuidadoso con él desde que nació, lo ha sacado adelante bajo un manto de sobreprotección, es normal que él se asuste fácilmente, estoy seguro que pronto se contentarán, tal vez deberías disculparte con él- gracias al cielo que el cabello me cubría por completo el golpe de la mejilla, seguro ya estaba algo amoratado

 – El debería disculparse también, Manabu dio todas las señas de que… le gustaban las atracciones extremas…- era vergonzoso, incluso usando otras palabras para explicar el problema, sentía que se me caía la cara de la pena – Además, creo que no querrá verme por ahora… iba ser la primera vez de Manabu- se me salió la palabra ¡MALDICION! – ¡EN El “VUELO ALPINO”! – compuse rápidamente con el nombre de una atracción - ¿Vuelo Aplino? Que no era ese el de las sillas voladoras?- pregunto mi hermano – Si… pero es que Manabu le tiene miedo a las alturas, ya sabes… altura extrema- Uruha me miró divertido – Piensa un poco, toma las cosas con calma, después habla con él, por cosas como esta no se terminará el mundo- asentí, Uru-nii se puso de pie y me regalo una sonrisa para después cerrar la puerta.



Al marcharse Uru-nii decidí dormir, tenia que enfriar mi mente, quería volver a ese momento cuando vi a Manabu por primera vez, y con esa imagen de su lindo rostro caí en un profundo sueño.



Narra Manabu++



Baje del taxi y entre a la casa, Yuu estaba sentado en la sala con la guitarra sobre sus piernas y la púa en los labios, me acerque hasta él y lo señale acusadoramente – ¡Tu! – dejó la guitarra a un lado y la púa sobré el brazo del sofá – ¿Yo?- pregunto haciéndose el tonto – ¡Pusiste un condón en mi chaqueta!- el muy maldito sonrió a todo lo ancho que le dio la cara – Ho, no tienes que agradecerme, es solo un regalo cualquiera- como podía ser tan desvergonzado – ¡Eres un tonto! Te dije que era una cita, ¡una maldita cita!, me llevó al parque de diversiones, ¡¡¿para que rayos quería un condón en el bolcillo de mi chaqueta?!!- Yuu seguía sonriendo – Manabu – no lo deje continuar – ¡No te entiendo! 

Primero dices que no quieres que pierda la vir-vir-virginidad y luego me pones un condón en la chaqueta! ¿Qué se supone que haga?- Yuu elevó las manos – y tu que me hiciste sentir mal por compartir la cama para dormir con mi novio, luego me regalas un preservativo y este se resbaló de mi chaqueta haciéndome pasar la mayor vergue..- un grito me silenció – ¡MANABU!- Con algo de miedo guarde silencio, mi hermano nunca suele elevarme la voz sin motivo, Yuu suspiró y después sacó un cigarro de la cajetilla que se encontraba en la mesa de centro, lo encendió, le dio una calada y después continuó – Se que siempre estoy hablándote de la moral, de que no te entregues a cualquiera, te enseñe a contenerte y tontamente te aislé de toda clase de peligros que pude imaginar, pero al final de cuentas, solo logré hacerte desconfiado, solitario y temeroso, no era esto lo que deseaba para ti, solo quería protegerte de todo, incluso de ti mismo, pero hace unos días hable con Shima…- mi hermano estaba sincerándose, con esos ojos que no mienten 

– El me hiso entender que no puedo aislarte de esa manera, no puedo seguir decidiendo por ti, se que no fue correcto poner eso en tu bolcillo, es solo que de alguna manera… de alguna forma quería decir “Manabu, es tu decisión” Yo no pude decidir, pero tu si Manabu- no entendí lo ultimo que menciono – ¿Tu no? ¿A que te refieres con eso?- Yuu de pronto se quedo estático – Eso… eso no importa, solo… olvídalo- ¿por que su cara se descolocó repentinamente?, ¿a que se refería con que no pudo decidir? – Yuu- el negó haciendo un ademan– ¡Olvídalo!- elevó mas la voz – estamos hablando de ti- él dio otra calada al cigarro y dejo salir el humo lentamente por sus labios – la ultima vez que hablamos dijiste que Kazuki te gustaba, y que querías ser tocado por él – cuando Yuu mencionó mis propias palabras la cara me ardía de la vergüenza – yo no puedo obligarte a que esperes, todo debe suceder cuando el corazón esta listo para ello, si Kazuki es la persona que amas, no dudes y ve, pero si ese chico no es el indicado, tu corazón te lo dirá, lo único que puedo hacer al respecto es lo mismo que hice esta tarde, se que tal vez te parezca incomodo y vergonzoso, pero de ahora en adelante si quieres mantenerme tranquilo, promete que lo guardaras en tu cartera- aun apenado le dije que si con la cabeza, no pude mencionar nada, estaba algo contrariado por las palabras de Yuu, me gire en dirección a las escalera – Manabu- me llamó, y voltee a mirarle

 – Te quiero hermanito- a lo que solo pude contestar – Yo… Yo también te quiero Yuu- subí hasta mi habitación, la cortina estaba cerrada asi que el cuarto estaba realmente oscuro, no se si realmente era una obscuridad habitual o en verdad sin Kazuki todo parecía mucho mas sombrío.



Boté la chaqueta contra el suelo y pensé en llamar a Jin, me sentía fatal, mi amigo era siempre la cura para todos mis males, pero en este instante el estaba teniendo lo que parecía una “cita maravillosa” con Byou. Por un momento odie a ese castaño perfecto, había tenido a Kazuki y ahora también tendría a Jin, ¿acaso también iba a robarme a Yuu? ¿Todas mis personas preciadas debían pasar por sus manos? Me desplome en la cama haciendo rabietas, lo que decía no tenía sentido, si Jin decidía salir con Byou sus motivos debía tener, y como también Jin mencionó, Kazuki me eligió a mi, tenía que dejar de ver a Byou como un oponente, pero a estas alturas Kazuki tal vez desea mandarme al carajo por haberle dado semejante golpe.



Por otro lado, Kazuki había dicho las cosas de la manera mas brusca que se le ocurrió “Si por mi fuera te hubiera hecho el amor desde el primer día que te conocí” repetí sus palabras mentalmente y un montón de mariposas revoloteo en mi interior – ¿debo tomar eso como un halago?- dije en voz alta, era tonto, no es como si alguien fuera a responderme.

 Me puse de pie y fui hasta la puerta, tras de esta había un espejo, levante la mirada encontrándome con mis propios ojos, me quite los lentes y los avente a la cama, tenia los ojos algo rojizos e hinchados, después me quite la playera, los pescadores y los boxers quedando completamente desnudo frente al espejo, algo apenado levante la mirada nuevamente, mi palidez se extendía de la cabeza a los pies, yo era mucho mas pálido que mi hermano, pero la cintura, era jodidamente pequeña y eso definitivamente esto era hereditario. Mis piernas son delgadas al igual que mis brazos, y aunque ambas partes estaban tonificadas, eran demasiado flaquitas para verme varonil. 

 – Lo único que me salva…- eche una mirada incomoda a ese lugar, ahí no había nada que me preocupara, digamos que estaba “bien” según lo poco que sabia del tema, era mas grande que el promedio japonés. Después volví a mirar mi rostro, justo a la altura de mis labios, mi boca tenia un tono rosado y bajo mi labio inferior estaba aquella perforación, la marca de Kazuki. 

 Gracias al cielo y al espray cicatrizador costoso que me regalo él mismo, mi labio estaba casi completamente sanado, solo si era demasiado brusco dolía, pero Kazuki es particularmente bueno besando, aunque tenia esa extraña costumbre de dar ligeras mordiditas en mis labios, jamás me lastimaba. Fui un poco mas arriba hasta mi cabello, era simple, liso, negro, y lustroso, también tenia ese parecido con mi hermano, mis cejas eran muy delgadas. En realidad nunca me sentí especialmente atractivo, mucho menos sexy.



Yuu abrió la puerta repentinamente y no pude reaccionar – Manabu, no hace ni media hora que hablamos y ya estas de pajero?- me cubrí la entrepierna con las manos – ¡POR QUE NUNCA TOCAS LA PUERTAAAAA!- grite molesto y avergonzado – Solo quería decirte que me llamaron de la compañía, tendré que ir a Tokyo en unas horas- tome mis boxers y me puse la playera mientras el hablaba – Voy a dejarte dinero suficiente para que compres lo de la cena- me giré a mirarle – ¿Volverás pronto?- Yuu no solía viajar demasiado 

– Mañana por la tarde, estaré aquí antes de la cena- aseguró – Pronosticaron lluvias para el día de mañana, lleva tu impermeable- salí de mi habitación y caminé hasta la suya, Yuu me siguió, el empacaba su guitarra, y acomodaba su papeleo en el escritorio, yo hacía su equipaje, solo dos cambios de ropa, una chaqueta ligera por si cambia el clima y el impermeable, fui al baño y traje su cepillo de dientes, la pasta y el desodorante – Por favor cuídate- le dije –quédate en casa hasta que vuelva, odio dejarte solo- se lamentó, efectivamente, Yuu había rechazado muchos contratos por cuidarme cuando mas niño – Le hablaré a Kai para ver si puede venir por la mañana a desayunar contigo- siempre preocupándose de más

 – No hay problema Yuu, puedo cuidarme solo- respiro profundamente – si lo se, es solo que no me gusta dejarte en casa, si gustas puedes acompañarme- y ahi va de nuevo con su sobreprotección - Yuu, dijiste que ibas a dejar de ponerme un escudo protector – se dio un pequeño golpecito con el puño en la cabeza – es difícil cambiar los hábitos- yo le sonreí – Esperare aquí en casa – revolvió mis cabellos antes de subirse al auto en dirección al aeropuerto.



Ahora estaba solo en mi habitación y busque en el librero la novela que había dejado pendiente, fui hacia la cama, tome los lentes y después me recosté con el libro en el regazo, de verdad que no tenía ganas de leer, seguía dándole vueltas al problema con Kazuki, cerré los ojos e intente dormir, hoy no era un buen día para hablar.



Abrí los ojos cuando el reloj marcaba las siete treinta de la noche, el sol estaba casi extinto, fui a la regadera y me quede bajo el chorro de agua caliente por un buen rato, me dolía todo el cuerpo por haber estado tanto tiempo acostado, o ¿era por la caminata del parque? No lo sabía, estaba mas ocupando pensando en como quedarías las cosas entre Kazuki y yo, tenia que hablar con él, no podía dejarlo todo de esta manera.

 Salí de la ducha y me vestí con lo primero que encontré, playera negra, unos shorts del mismo color y mis boxers. Apenas y me seque el cabello, no importaba como me veía, sino como me sentía, y no me sentía bien estado peleado con Kazuki. Baje las escaleras casi corriendo y me calce las sandalias en la puerta trasera, atravesé el jardín rodeando las lilas y me detuve frente al madero del muro, ir de esta forma a buscarle era pisar mi orgullo, pero en algún lugar había escuchado que el amor no debe ser orgulloso, así que aventé mi orgullo, mi cordura y enojó a un lado para poder correr ese madero e ir a decirle que lo sentía.



Kazuki estaba ahí, frente al madero, al verme su rostro mostró sorpresa – Manabu- cuando dijo mi nombre el corazón me dio un salto – lo siento - dijo mirándome a los ojos, apenas y distinguía sus facciones, las palabras no salían de mi boca, estaba luchando por decir algo coherente pero mi cuerpo reaccionó antes que mi voz, lo tomé de la mano y lo hice cruzar hasta mi casa, él no opuso resistencia y se dejó guiar, botamos las sandalias en la puerta trasera y corrimos por las escaleras hasta mi habitación, lo hice entrar y cerré la puerta a mis espaldas, Kazuki puso su mano en el interruptor para encender la luz, yo lo detuve 

– No necesitas encender la luz para saber que estoy enojado- escuche una risilla temida como respuesta – Manabu, perdóname, lo que dije fue muy desconsiderad- no lo deje terminar y lo bese como si la vida se me fuera en ello, él me correspondió al instante tomándome de la nuca, después, cuando necesitamos respirar me aleje – Yo no puse eso en mi chaqueta, cuando volví a casa Yuu confeso haberlo puesto ahí- Kazuki volvió a reír – entiendo- dijo – discúlpame por haber dudado de ti Manabu- mi cabeza daba vueltas pero aun así iba dejar las cosas bien claras – Kazuki, también lamento haberte golpeado- me abrazó 

– me lo merecía, fui muy grosero contigo- deposito un beso sobre mi frente – como te lo dije la vez anterior, pegas duro – no pude evitar reírme por su comentario, Kazuki se sentó en la cama, pude saberlo por el característico rechinido de los resortes, yo tome lugar a su costado, recargando mi cabeza en su hombro – Manabu, fui un estúpido al decir todo aquello, pero no dije mentiras cuando mencione que quiero hacer el amor contigo, yo…- me enderece y me puse de pie, tan solo con una frase el lograba ponerme a temblar, después pensé en Yuu “el corazón” fue lo que vino a mi mente –Manabu, no te enojes- detuve sus palabras con uno de mis temblorosos dedos, tome valor de no se donde, e hice lo mismo que esta tarde – guarda silencio – le dije con nerviosismo, me fui sacando prenda tras prenda hasta quedar desnudo- ¿donde estas?- preguntó, el cuarto estaba demasiado obscuro por que la ventana seguía cerrada – ext-tiende tus manos – a tientas las encontré, después me fui acercando a él, haciendo que sus manos tomaran mis caderas.



Narra Kazuki++



Desde que desperté a media tarde estuve haciéndome loco con la guitarra, intentando componer alguna cosa, pero que lo único que debía componer eran las cosas con Manabu. Cuando me decidí a ir a su casa, él estaba tras el muro y me había guiado hasta aquí, su habitación. Ahora no entendía lo que estaba sucediendo, ¿de verdad estaba tan sucia mi mente que alucinaba con estar tocando su piel desnuda? 

– Manabu – él se acerco mas tomando mis manos haciendo que subieran hasta su cintura, yo solo pude tragar saliva, Manabu estaba temblando, y su piel era verdaderamente suave, traje a mi memoria aquella imagen de su torso desnudo, cuando lo vi envuelto en la toalla, ese era el cuerpo que mis manos estaban tocando – Yo tampoco mentí, en verdad nunca lo he hecho con alguien- su cuerpo no dejaba de temblar pero aun así sostenía mis manos – No tengo miedo de entregarme a ti, tengo miedo de entregarme al amor y salir lastimado- su piel era cálida, como sus palabras 

– definitivamente quiero regalarte mi primera vez, pero no estoy listo aun- su voz se entrecortaba a momentos – por el momento, esto es lo mas que puedo hacer- soltó mis manos y tomó mi playera hasta que me la quito torpemente – ponte de pie – yo aun sin palabras lo obedecí con el alma en un hilo, Manabu redibujo mis costillas con sus dedos. Aun temeroso y con la misma torpeza desabrocho mis pantalones haciendo que resbalaran por mis piernas, después de igual forma hiso caer mi ropa interior para después tomar mi mentón y besarme con ternura – ven- escuche como tomaba lugar entre las sabanas, yo le seguí sin oposición quedando en cuatro sobre el, estaba permitiéndome que lo tocara 

– espero que por ahora sea suficiente – Yo lo bese mientras atrapaba mi rostro entre sus manos – esperare el tiempo que sea necesario- esto era mucho mas de lo que pensé poder acercarme, empecé a recorrer su clavícula llenándolo de besos, él suspiraba, nuestras respiraciones estaban descontrolándose, sus manos ahora se deslizaban por mi espalda, en un movimiento en falso Manabu soltó un gemido que me erizo la piel. Yo me detuve, si continuaba no podría detenerme, me recosté a su lado y lo abrace a mi cuerpo mientras nos embriagábamos en un beso infinito.



Narra Byou++



No podía creerlo, cuando Jin encendió la ultima vela el manto de la noche ya había caído sobre nosotros, el lugar había quedado como el escenario de alguna película romántica, el viento estaba lleno de aromas deliciosos, la vainilla se mezclaba armoniosa con la esencia de las rosas y el incienso, la mesa resplandecía con la tenue iluminación, estaba muy cansado por todo el esfuerzo que habíamos puesto en esto, pero bien había valido la pena 

– ¿Hace cuanto le mandaste el mensaje a Kazuki?- pregunto Jin mientras acomodaba unos cojines en las mecedoras – quince minutos- dije checando la hora en mi celular – no deben tardar en llegar – El y yo continuamos platicando hasta que la cena llegó, pedimos un gran plato de sashimi, volvimos a checar el tiempo y ya habían pasado sesenta minutos desde la ultima vez, Jin me lanzó una cerveza, las que compramos de reserva – bebe algo mientras, intentaré marcarle a Manabu- Jin marco varias veces pero al parecer Manabu tenia el celular apagado, marco a su casa pero nadie contestó

 – intenta llamar casa de Kazuki, en casa de Manabu nadie atiende- llame a Uruha y el dijo que el había pasado la tarde en casa, después le dijo que saldría con Manabu – Creo que no deben tardar, esperemos un rato mas- la platica se prolongo amenamente, cual parte del sashimi te gusta mas? Por que eres tan enano? Compras la ropa en el departamento de damas? Solo tienes esos tatuajes? Que fuiste en tu vida pasada, un gnomo? Preguntas tontas y mucha cerveza que sin lugar a dudas hicieron que fácilmente entráramos en confianza– Jin, desde cuando conoces a Manabu?- pregunte curioso 

– Lo conozco de toda la vida, fuimos juntos al jardín de niños, y siempre estuvimos en las misma clase, Manabu es como un pequeño hermano para mi- la sonrisa de Jin fue tan bonita que mi interior pudo sentir su calidez, sin avisarle mientras jugueteaba con el celular le tomé una fotografía, cuando escuchó el sonido volteo rápidamente – me tomaste una foto?- pregunto, a lo que yo me reí

 – le tome una foto a la decoración- me excuse – Jin, tu harías algo como esto por la persona que amas – no se por que se me hacia tan maravilloso como en un lugar que parecía desolado podía encontrarse algo tan bello como esto, Jin se sentó en la banca junto a mi – Yo haría todo por la persona que llegue a amar – su afirmación fue una onda de choque en mi cuerpo – lo daría todo por amor, por amor también lo perdería todo- lo envidiaba – ¿no tienes miedo?- pregunte con curiosidad – ¿no temes que te lastimen?- tomó de la hielera que estaba a un lado un cerveza de lata – Claro que tengo miedo, pero tengo mucho mas amor que miedo – el abrió la cerveza y bebió de hilo – Yo no pude amar a Kazuki- ¿por que estaba contándole esto? – siempre he sentido que le fallé, le fallé por que tenía miedo a enamorarme de verdad, evadí el corazón para evitar salir herido- la cerveza me estaba soltando la boca 

– en ese momento tenía que usar todas mis fuerzas para convertirme en alguien a quien se vieran obligados a reconocer, no podía poner mi corazón en algo más – Jin se volteo a mirarme – no tienes que esforzarte tanto- mis ojos se encontraron con los de él – en este instante… no puedo dejar de mirarte- en su mirada se reflejaban las luces de las velas dándole un brillo encantador, nunca antes pensé que este chico pudiera ser así de hermoso, el alcohol estaba haciendo su efecto – entonces, si ya he conseguido que mi existencia sea reconocida, tal vez debería enamorarme con todo el corazón, verdad? – dije entre risas, Jin me sostuvo la mirada – Tal vez…- instintivamente me fui acercando a Jin, él no se movió ni un poco, podía sentir su respiración chocando con mi piel, no tengo idea como llegamos a esto mas no estaba en mis planes retroceder, el corazón latía descontrolado, ¿era por él? En busca de respuestas con mi mano libre lo tome de la camisa y aniquile la molesta distancia con un beso.

Capitulo 9: ¿Diversión o Animadversión? (Parte 2)

Narra Jin++



SE LARGOOOOO- gritaba con una histeria que jamás en mi vida le había visto – Se largo con ese, con ese… con ese chico perfecto- tenia mas de treinta minutos reviviendo la escena en voz alta –me dejó plantado en la banqueta del instituto, por irse “de compras” con su “amiguito”- Manabu jamás me había parecido tan molesto como en este instante, También junto con ese chico afeminado y su colonia aseñorada me habían botado la cabeza, no necesitaba descubrir esta faceta estúpidamente celosa de mi mejor amigo

– Manabu, te recuerdo que Kazuki te invitó a acompañarlos, pero tu en tu plan de “Novia Celosa” decidiste hacerte el importante y subirte a mi auto- no se en que momento yo había elevado tanto la voz – Lo lamento Jin – sus disculpas no disminuían la maldita migraña que me cargaba – Manabu, no puedes encolerizarte a la primera, la guerra por el amor es un juego traicionero en donde el que se enoja pierde, y aunque las reconciliaciones son lo máximo, la paciencia es la clave- y mira que lo sabía bien, mis relaciones anteriores habían terminado por cosas realmente absurdas, me pregunto ¿que será de esas chicas que dije amar? En realidad no importa – Jin, es demasiado difícil competir con alguien así, él probablemente ha estado con Kazuki toda la vida, mientras que yo… 

- Manabu no mostraba vulnerabilidad a menudo, siempre fue un ser sencillo que se esforzaba al máximo por conseguir sus objetivos académicos, así como por igualas las habilidades de Yuu, pero en estos temas románticos él era inexperto y la verdad, creo que nadie sobre la faz de la tierra esta preparado para el amor, siempre sucede espontáneamente, es como un precioso regalo y en algunos casos también una maldición – No tiene nada que tu no tengas, tal vez él posea esa belleza glamurosa y exótica, pero Kazuki prefirió tu naturalidad- Manabu rodó los ojos – ¡Naturalidad!- levanto las manos al cielo – ¡que clase ventaja me da eso! ¡Es una cualidad patética al lado de esa belleza! – ­ ¿De verdad Manabu no podía ver lo preciosas que eran sus facciones?, lo bonitos que son sus labios, lo hermosa que es su sonrisa – Indistintamente de si es patética o no esa cualidad, Kazuki te eligió a ti, tu eres su novio, o no?- Manabu guardó silencio y bajó la cabeza – Tienes razón, intentaré ser un poco mas objetivo – por lo que veo tendré que hablar con ese tal Kazuki.



Narra Manabu++



Cuando Jin se fue yo estuve espiando por la ventana hacia la casa de los Takashima, aunque Jin había intentado tranquilizar mi nerviosismo, yo estaba preocupado, mi primer día de “novios” no había sido precisamente genial.



-¿No piensas cenar? – Yuu había comprado okonomiyaki de udon, olía delicioso, pero mi hambre seguía sin aparecer – No tengo apetito – Yuu me miro como esperando una explicación – comí palomitas con Jin – no estaba mintiéndole, pero Yuu solo rodó los ojos

 – Hermano, tu conoces a ese chico, el rubio bajito, Tanakori – Yuu sonrió con nostalgia – El era el vocalista de la banda que formamos en el instituto, ojalá algún día puedas escucharlo cantar- su voz sonó con ilusión, ese tan Takanori era tan bueno? – y que me dices de su hermano? No te parece que son un poco arrogantes en esa familia – la risa de Yuu floto por el aire ligera y melodiosa – El ego de Ruki puede sobrepasar mil veces su estatura, pero es el ego mejor fundamentado que exista, él nunca presume de más, conoce los dones que posee y no tiene miedo de usarlos, yo creo que él es un chico genial- que mi hermano diera crédito a eso solo logró picar mi curiosidad, ahora tenia muchas ganas de escuchar a ese tal “Ruki” cantar

 – con respecto a su hermano Masahito, digamos que lo tiene mas difícil, Masahito llego a casa de Ruki cuando tenia cinco años, Ruki iba a cumplir trece años ese febrero – su escasa explicación me hiso preguntar –¿Masahito es adoptado?- Yuu negó con la cabeza mientras saboreaba su cena – Masahito es medio hermano de Ruki, digamos que su padre tuvo un desliz con la mamá de Masahito, pero ella murió en un accidente de trafico, el padre de Ruki tuvo que hacerse cargo de él – ahora me sentía incomodo por haber preguntado algo como eso – Masahito fue reconocido como hijo, pero se niega a aceptar el apellido Matsumoto, Ruki le tomó gran cariño por que siempre fue un buen niño – en mi mente podía imaginar a ese pequeño Masahito jugando con Tkanori-san, una profunda nostalgia me invadió – Iré a mi habitación, estoy cansado – mi cabeza daba vueltas, entre mi celos y la información de su pasado, no sabia que pensar de él – que descanses – contesto mi hermano.



subí las escaleras arrastrando los pies, me detuve en la puerta de la habitación de Yuu, ahora que lo recordaba, gran parte de la vida de Yuu me era un misterio, mi infancia había transcurrido de manera tan simple que no recuerdo mucho a sus amigos, tal vez ese chico Takanori o incluso el mismo Byou podían conocer el secreto entre Takashima y mi hermano.



Sacudí la cabeza despejando esas ideas, no podía simplemente llegar y preguntarles sobre el tema, para empezar, le prometí a Yuu no hacer mas especulaciones, pero su comportamiento con relación a Kouyou Takashima dejaba mucho que desear. Seguí caminando hasta llegar a mi puerta, entre a obscuras, me iría directo a dormir, estaba un poco harto de tantas preguntas sin respuesta, me aventé sobre la cama donde para mi sorpresa unos brazos me envolvieron, antes de poder gritar un beso me silenció, por la forma de ese beso, por la calidez del abrazo sabia de quien se trataba, cuando termino el beso me retire un poco

 – Buenas noches Manabu-chan – soy un tonto, se supone que estaba enojado con él, pero cuando me beso no pude evitar corresponderle, me enderece un poco –Kazuki, voy a encender la lámpara – él me detuvo de un tirón – No, quiero que estemos así un rato, además… no tienes que encender la luz para que me de cuenta de que estas enojado – guarde silencio unos segundos, su vos estaba llena de arrepentimiento. me acomodé a su costado intentando quedar lejos de él, solo nuestros hombros se tocaban – Lamento lo de esta tarde, es solo que Byou no lo esta tomando muy bien que digamos – maldije mentalmente a ese Byou, aunque con lo que mi hermano me había dicho hace un rato seguía sin tener un juicio correcto de su persona 

– Byou ha estado conmigo desde hace mucho tiempo, él piensa que es genial que haya encontrado una persona como tu, cree que seremos muy felices juntos, pero nunca hemos estado lejos el uno del otro, le es complicado hacer amigos, al igual que a mi – no sabia si creer eso de que Byou nos daba luz verde como pareja, pero no me gustaba sentir que era mi “obligación” compartir a Kazuki con él, por que kazuki no es un objeto y por que su novio era yo después de todo –Byou es una buena persona, con el tiempo lo verás – Kazuki buscó a tientas mi mano y entrelazo los dedos 

– confía en mi Manabu - yo apreté su mano en una afirmación silenciosa – Sabes, este fin de semana quiero que me acompañes a un lugar, será oficialmente nuestra primera cita – no pude evitar sonreír por su comentario – lamento ser tan desconsiderado contigo y con Byou – él me atrajo hacia si tomándome por el mentón – no hay nada que lamentar, se que como novio debí quedarme contigo, fui un tonto - deposito un beso tan suave como la brisa haciendo que mi corazón se descolocara por los descontrolados latidos – ¿a que lugar piensas llevarme? – Kazuki suspiro profundamente – eso es un secreto, pero estoy seguro de que va a encantarte, será muy divertido –como casi todos los días, desde que lo conozco, Kazuki durmió en mi casa y se marcho dos horas antes de entrar a clases, para tiempo mas tarde encontrarnos en la esquina e ir juntos al instituto.



Narra Kazuki



Cuando volví a casa Byou seguía dormido en mi cama, tenia todas las colchas en el piso y de nuevo había dejado mi habitación como un campo minado, tome una manta y lo cubrí, él era como un ángel cuando dormía, me gustaría que se mostrara así mas a menudo, mas indefenso, menos arrogante y fanfarrón, la gente aprendería a amarlo. Fui a la regadera y después me aliste rápidamente para irme al instituto

 – Tienes que hacer tanto ruido? – pregunto mi somnoliento mejor amigo desde el ovillo que formaba sobre mi cama – si no dejaras tanto desastre podría intentar ser mas silencioso – Byou dejo salir esa risilla maliciosa que pronosticaba algún comentario acido – huy, la abstinencia auto inducida te esta generando problemas de actitud – ok, por tenía razón, tener a Manabu durmiendo a pierna suelta a mi lado, con esa pijama de Mickey mouse que simplemente lo hace ver tan jodidamente inocente y tentador, incluso cuando creí que “más” era imposible, esto se estaba convirtiendo en una verdadera tortura para mi, la ultima vez lo mas que había conseguido era acariciarle el torso, y recordé la blancura de su delgado cuerpo esa vez que lo vi envuelto con la toalla en las caderas, si, me moría por hacer el amor con él, para que negarlo, pero por otra parte me sentiría mal corrompiendo a alguien tan puro como él, no era digno de su cuerpo, por que aunque él no lo dijera, era tan evidentemente virgen – Puedo saber por que tienes una hemorragia nasal en este momento – dijo Byou a lo que yo rápidamente lleve las manos a mi nariz en un auto reflejo

– HAHAHAHA Era una broma, pero al parecer si estabas pensando cochinadas – le aventé una revista en la cabeza – Me voy, Manabu debe estarme esperando – Byou me saco la lengua – Hoy iré al instituto a hablar con el chaparrito ese – me giré a mirarlo – ¿Hablas de Jin? – Byou asintió – Te dije que me encargaría de que tu primera cita con “Julieta” fuera un éxito, y ese tal Jin me va ayudar

 – yo le mire dudoso – Espero que funcione Byou – a lo que Byou contesto con seguridad – No te atrevas a dudarlo – Nunca antes imaginé cual era el concepto de Byou para una “primera cita” pero muy en el fondo de mi corazón esperaba que no fuera a terminar con Manabu en un hotel de mala muerte, Byou era… extraño.



Narra Byou



Kazuki llego a casa con esa patética cara de estúpido enamorado, no podía soportarlo, tan alegre, y con la mirada ilusionada, él nunca me miró con esos ojos, odiaba a ese tal Manabu, él se había adueñado de todas las preciosas expresiones del único chico que creí poder amar, se que lo que siento por Kazuki es mas un sentimiento de pertenencia que uno de amor, pero aun así, lo sentía tan mío días atrás y ahora era todo de él.



Sin duda ese tal Manabu era una persona preciosa, tenía una presencia tranquila, era naturalmente guapo, casi como una muñequita de porcelana, sus ojos tenían un precioso brillo cuando observaba a Kazuki, su piel parecía jamás tocada por el sol y su cabello sedoso de un negro lustroso, tan diferente a mi, incluso su perfume era ligero, lo había olido en la ropa de Kazuki y me había sentido un perdedor. No conseguiría nada poniendo obstáculos en la naciente relación de mi mejor amigo, si lo quería lo suficiente como para celarlo, debía quererlo también lo suficiente como para apoyarlo.



Toda la tarde la hice de haragán en el cuarto de mi amigo, solo baje para robar el pudín de Taka, quien junto con Uruha y el tal Aoi se la habían pasado tocando canciones en el sótano. 

 La voz de mi hermano era tan bonita, tan diferente a la mía, esto tendría que ver con la genética? Yo era parecido a mi madre, lo que me hacia notablemente diferente a Taka. Volví a esa habitación que desde que llegamos ha sido mi refugio, era la primera ocasión en la que me percataba del desastre que tenía frente a mi, mira que el ocio no era bueno, pero trabajar o estudiar no era necesario, la señora Matsumoto no quería que metiera mi nariz en la empresa de SU familia, y mi padre había dicho que mi herencia era tan grande que no esperaba nada de mi. Con ese pronostico, en un acto tonto y rebelde me decidí a ser un haragán de verdad, antes de que tener edad suficiente para comprender yo deseaba ser alguien como Taka, radiante, orgulloso, ostentoso y talentoso, quería ser admirado por lo que podía hacer, pero en esa casa nadie tenia esperanza en el pobre niño Masahito, el del apellido diferente, el que en el papel tenia el reconocimiento pero en realidad eso nunca significo algo para los demás. Mi humor estaba por los suelos, lo único que se me ocurrió fue ponerme mis mejores galas, arreglarme lo suficiente para que nadie pudiera quitarme los ojos encima, nadie podría ignorarme, absolutamente nadie.



Me puse esos ajustados jeans de denim obscuros, mi camisa negra traslucida, mi chaleco de cuero con estoperoles y mi pashmina de animal print , me calce las botas de combate hasta la rodilla, alborote algunas ondas en mi cabello para dar volumen, me perfume el cuerpo con esa esencia embriagadora que tanto le gustaba a Taka y me dirigí rumbo al instituto, ese tal Jin sería mi cómplice, la cita de Kazuki iba ser un éxito o me dejaba de llamar Masahito Kojima.



Al llegar al lugar, como siempre las miradas me acariciaban el ego, estaba acostumbrado a eso e hice caso omiso y busque entre la muchedumbre de estudiantes a ese chico bajito, no tardó mucho en aparecer, para mi sorpresa venía solo, cuando me vio parado en la entrada recargado en mi precioso auto sus ojos no demostraron emoción alguna, admito me sentí ofendido 

– Si estas buscando a Takashima deberías volver mas tarde, ahora tiene entrenamiento con el equipo de tennis - yo sonreí y el se giro dándome la espalda – No es a Kazuki a quien busco – él se volvió a mirarme – ¿Hay algo que quieras hablar con Manabu? – su expresión se mostro ruda y determinante – cálmate niño, he venido a buscarte a ti – no parecía convencido de lo que estaba diciéndole pero se acerco lo suficiente para tener una charla casual – ¿Que es lo que quieres? - era tan burdo

 – ¿Siempre eres tan educado con las personas? – sonrío con sorna - ¿Siempre abordas desconocidos a la salida de los institutos?- mira que me lo estaba poniendo difícil pero el enano tenia que cooperar o todo mi plan se iría a la mierda – Sube al auto, quiero hablarte de Manabu y Kazuki – el negó con la cabeza – No voy a subir a tu hot wheels y tampoco voy a jugar a las polly pocket contigo, si tienes algo que decir dilo aquí y ahora – me estaba haciendo enojar de verdad, como podía burlarse de esa forma de mi maravilloso auto de importación – Mira niño, estas comportándote verdaderamente grosero y he venido en son de paz, lo que tengo que decirte no podemos hablarlo aquí, tu amigo puede salir en cualquier instante y todo se arruinaría, así que sube al maldito auto

 – la paciencia jamás fue una de mis virtudes y este chaparro con su cabezonería estaba ganándose el infierno – No subiré a tu auto, si de verdad es tan importante – saco una libreta y un lápiz, anotó rápidamente, arranco un trozo de papel y lo introdujo en el bolcillo de mi camisa – nos vemos en ese lugar dentro de una hora- se giró de nueva cuenta para darme la espalda – si no estas exactamente dentro de una hora me iré a casa inmediatamente – me estaba calentando la cabeza – Es una cita nena - dije para molestarlo, a lo que el volteo pintándome groseramente el dedo de en medio, ese mentado Jin era todo un personaje, como si de verdad quisiera tener una cita con ese enano del demonio.



Subí al auto y marque desde mi celular a casa de los Takashima – Taka-chan, llegaré tarde a casa, no me esperen para cenar – a lo lejos se escuchaban lo que reconocí como la guitarra de Uruha – ¿Tienes una cita? Ibas muy arreglado – solté una risa fingida – la traigo muerta hermanito, luego te cuento, chao – corté la comunicación e hice rugir el motor de mi precioso lamborghini, saque de mi camisa aquel trozo de papel observando la bonita caligrafía de aquel enano aborrecido, la dirección era clara, si no recordaba mal, esas eran unas de las principales avenidas del centro de la ciudad, no me costaría trabajo llegar al lugar.



Eche nuevamente una mirada al papel, confirmando que me encontraba justo en el lugar que indicaba ¿era una broma? ¿El enano aborrecido me había citado en un McDonals? ¿Que edad cree que tengo? Antes de entrar al establecimiento respiré profundamente, este mocoso no iba a sacarme de mis casillas, no le daría el lujo de verme molesto – Así que después de todo viniste, debe ser algo realmente importante 

– el enano en cuestión vestía unos jeans rojos que hacían que sus piernas parecieran torneadas, su playera negra de manga corta dejaba asomar algunos tatuajes en sus brazos que el saco del instituto se encargaba de cubrir – Te ves bien sin ese traje soso – si mi intuición no me faya pude ver un sonrojo leve en sus mejillas tras mi comentario – No te molestes con cumplidos innecesarios, aquí nadie robara mas la atención que tu drag queen, si eso es lo que te preocupa

 – se encaminó a la entrada a paso seguro mientras que yo echaba lumbre por los ojos, creí que esto de verdad sería una breve reunión pero el muchachito estaba haciendo fila frente a la caja, me percaté para mi sorpresa que la chica que estaba formada tras de él estaba mirándole el trasero, y como no hacerlo, para ser sincero el enano aborrecido poseía un trasero de lo mas atractivo – Piensas pedir algo o prefieres seguir mirándome el trasero – levante la mirada para encontrarme con su cara de poker, me ardían las mejillas por ser sorprendido en el acto, ¿de cuando acá me había vuelto penoso? 

– Pide un expreso, tu trasero no es tan interesante – tomé lugar cerca de la ventana, al menos podría distraerme de la decoración chillante mirando hacia la avenida – y bien , al grano, que es eso de lo que querías hablarme?- era directo, me miraba a los ojos tan fijamente que me hacia sentir incomodo – Es sobre Manabu y Kazuki, necesito que me ayudes a planear su primera cita

 – Jin abrió los ojos como platos y luego agregó – no veo por que debería encargarme de algo como eso, para empezar, la primera cita de Manabu y Kazuki debería ser organizada por ellos mismos, o ¿acaso tienes complejo de planificadora matrimonial? – era tan cerrado de mente –Siempre estas de ese humor de perros o estas en tus días? No es que quiera planificarlo todo, mas bien, digamos que se lo debo a ambos, ayer hice que las cosas se pusieran tensas ente los chicos – sincerarme con un extraño era muy incomodo, pero si no era franco el enanito aborrecido no iba a ayudarme 

– ¿y yo que tengo que ver con eso?, si te disculpas Manabu lo entenderá, no es ningún tonto – Manabu tal vez no lo era pero este chico era un verdadero tonto, no escuchaba razones – No soy bueno con las disculpas – admití aun incomodo – le dije a Kazuki que me encargaría de la cita, así será una sorpresa para ambos ¿ de verdad no te importa ni un poco Manabu? - cuando hice esta ultima pregunta su expresión cambió por una mas reflexiva, en ese momento la mesera entregó nuestro pedido y después pasó a retirarse – Manabu me importa demasiado, y ahora que lo mencionas, si no te ayudo probablemente lo eches todo a perder - ¿eso que se encontraba en la mesa era una cajita feliz? 

– ¿Que es lo que tienes en mente? – comenzó a desenvolver su hamburguesa, yo di un sorbo a mi café – Kazuki mencionó que deseaba llevarlo al parque de diversiones, pero yo creo que es un lugar bastante…- iba decir infantil, pero el sujeto sentado frente a mi tenía entre sus manos el jodido transformer que venia de regalo en la cajita, estaba observándolo con particular atención, nada mas infantil que eso – ¿bastante que?- busque rápidamente una palabra adecuada – demasiado trillado, es la típica cita adolecente, nosotros estamos a un paso se ser- ¡¿por que no deja ese maldito juguete en la mesa y termina de ponerme atención?! – adultos – por fin levantaba la vista para continuar con la conversación

 – ¿entonces que sugieres genio? – en verdad no había pensado en nada, creí que como su amigo, el enano sugeriría algo coherente – ¿que tal las aguas termales? – en un segundo su cara se volvió roja como tomate y empezó a toser, cuando pudo recomponerse negó con la cabeza – No voy a poner a Manabu en bandeja de plata para que Kazuki termine con su inocencia en un viaje a las termas, ese no es un lugar para una primera cita, ese es un lugar para…- ahora que lo pensaba bien, el tal Jin tenía razón, tal vez era un lugar demasiado intimo para unos chicos que recién comienzan – ¿tienes una mejor idea? – el chico dio otra mordida a su hamburguesa mientras cerraba los ojos – el parque de diversiones es buena idea, la pasaran muy bien, además el mismo Kazuki lo sugirió, solo asegúrate de conseguir los boletos con tiempo

 – seguía pensando que el parque de diversiones era algo tonto, pero si Jin estaba tan seguro de que sería un éxito, intentaría seguirle el juego – bien, entonces iremos este fin de semana – Jin quien bebía de su refresco me miro con los ojos entrecerrados - ¿ A que te refieres exactamente con “iremos”? – al parecer el tipo no entendía en absoluto – Manabu tiene que darse cuenta de que no soy una amenaza, la única manera de demostrarlo es saliendo juntos – Jin se puso de pie

 – No voy a ir de chaperón a la primera cita de mi mejor amigo solo por que tu necesitas redimirte, no puedes simplemente aparecerte en su cita – una idea se vino a mi mente – EXACTAMENTE- grite, Jin volvió a tomar asiento y le dio el ultimo mordisco a su hamburguesa– Tendrás que fingir que nosotros también tenemos un cita, así el pensará que estoy “ocupado” y no tendrá que preocuparse mas de mi relación con Kazuki – Jin volvió a ponerse de pie y me tomó por la pashmina 

– Eres un completo lunático, no voy a fingir tener una “adorable” cita contigo para dejarte bien parado enfrente de mi mejor amigo, ahórrate el teatrito y habla con el – me perdí en sus ojos, maldito enano, me miraba sin vacilar, sus ojos reflejaban justo lo que sus palabras, cuando se percato de mi silencio me soltó, levantó su bandeja para verter el contenido en la basura y guardó el maldito transformer en su bolcillo.



Narra Jin++



Ese Byou me estaba poniendo de los nervios, primero se burla de mi auto el mismo día que lo conozco, después me aborda afuera del instituto con su llamativa presencia apestando a colonia costosa como si se hubiera echado el litro completo, odio a las personas que no pueden estar sin llamar la atención, incluso caminaba como modelo, la gente no es naturalmente así, el seguro venia de otro planeta, estúpido drag.



Al día siguiente en la clase libre Manabu me contó sobre el pasado de Byou, al parecer se llamaba Masahito Kojima y su historia familiar no era muy presumible, creo que ahora entendía un poco esa actitud que tenia, seguro su infancia no fue fácil, mas sin embargo cuando lo vi de nueva cuenta estacionado frente al instituto a la hora de salida estuve lejos de alegrarme, venia con esa ropa salida de algún carnaval, ese hombre no sabia lo que era la discreción – Hola –

 saludó sonriente, no tenía ganas de lidiar con el, era tan irritante, así que pase de largo, para mi desgracia mi madre necesitaba el auto y había venido a pie, el tal Byou me siguió lentamente con su auto – Piensas ignorarme para siempre, vamos Jin, solo necesitas acompañarme – intenté caminar mas de prisa pero con un auto de esos la velocidad de mis pasos no era precisamente un desafío – A menos que tengas miedo - ¡MIEDO! Ese imbécil sabia como hincharle las pelotas a alguien – No te preocupes, no muerdo - me detuve en seco y lo encaré 

– QUIEN RAYOS TE TIENE MIEDO, ES SOLO QUE NO QUIERO VER TU CARA - comencé a correr, no quería ver a ese tipo nuevamente, pensé rápido, y entre por una calle en sentido contrario dejándolo en la esquina, sabia que el intentaría alcanzarme así que tomé un atajo por el callejón, no había manera de que su hot wheels pasara por este angosto lugar sin sufrir las consecuencias. El tipo no sabia donde vivía así que no causaría problemas en mi casa.



Kunihiko, llegas tarde – dijo mamá algo molesta desde la cocina 

– Lo siento mamá, tuve que librarme de una nenita empalagosa – mi mamá volteo inmediatamente – Ya te andas echando novia? Creí que jamás superarías lo de Nabu-chan, que gusto saber que – odiaba que lo mencionara – ¡No hay nada que superar! Nunca ha pasado algo entre Manabu y yo – la interrumpí casi inmediatamente – Kunihiko soy tu madre y te conozco, se que ese niño te ha tenido loco los últimos diez años, no tienes por que ocultarlo – mi mamá no se creía eso de que alguien pudiera no querer estar al lado de un “niño lindo” como solía llamar a Manabu 

– Manabu es un gran amigo mamá, es agradable, guapo e inteligente, pero eso no significa que me guste – desde que corte con Naoko hace algunos años mamá ha estado intentando liarme con cuanta persona se le topa enfrente, pero ninguno ha superado esa absurda fijación que tiene con Manabu. En ese momento el timbre sonó, Mamá se dirigió a ella recitando las virtudes inmortales de mi mejor amigo, cuando abrió la puerta el cucharon que llevaba en la mano cayó al suelo – Pa-pa-pase por favor, estoy por servir la cena - ¿tendríamos visitas? Con otra cuchara le di una meneada al guiso que estaba preparando mi mamá – Kunihiko, mi amor, ven por favor, alguien ha venido a verte 

– Manabu estaba en casa? Ese tonito melodioso y molesto era con el que recibía a mi amigo. Dejé el cucharón en la barra y me dirigí a la sala, casi me desmayo al ver a ese castaño gorroso sentado en el sofá con mi madre completamente hipnotizada por su costosa fragancia – ¿Que rayos haces aquí? – mamá en un reflejo ninja se puso de pié y me dio tremendo coscorrón - ¿Qué modales son esos Kunihiko?, yo crié un caballero, no un vikingo - después se volteo a ver a Byou – Discúlpalo debe estar nervioso por tu presencia, ahora mismo te traigo un poco de te, la cena casi esta lista 

– Byou hiso una reverencia, mamá camino hacia el pacillo y yo le seguí tres pasos a mamá - ¿quién esta nervioso? YO NO - mamá me giró en dirección a la sala con una mirada que daba miedo – Mas te vale que seas amable con la visita Kunihiko, anda ve, no seas tímido – cuando lo vi de nueva cuenta casi me da un ataque de risa, se veía tan fuera de lugar, mi casa era bonita, cálida y modesta, el parecía sacado de alguna revista de ropa de marca, probablemente mi casa tendría el mismo valor de ese anillo que llevaba en el dedo de en medio –Al parecer no te darás por vencido, incluso obtuviste la dirección de mi casa, eres un jodido stalker? – el sonrió y el corazón me dio un vuelco, por primera vez su rostro parecía adornado con una sonrisa verdadera – digamos que de verdad me preocupa este asunto, disculpa si esto esta volviéndose tedioso para ti, pero tienes que admitir que no estas siendo precisamente amable conmigo

 – rodé los ojos – Eso lo dice el chico que se burlo de mi auto de buenas a primeras – él bajo en rostro algo apenado – digamos que me ofendió que Manabu declinara la invitación de Kazuki, me desquite con lo que tenía enfrente - ¿esto era lo mas cercano a una disculpa que podía ofrecer? – de verdad necesito que me acompañes, esa cita – en ese momento mamá entro a la sala – ¿tendrán una cita? ¿Es el chico con el que estas saliendo ahora Kunihiko? – puso el té frente a Byou y él se puso verdaderamente rojo como tomate - ¡¿QUÉ?! – mamá se sentó a su lado – tienes muy buen gusto, mira que hermoso cabello y que piel tan bonita – un entrecortado “gracias” salió de sus labios - ¿Cuándo piensan salir?

 – el tal Byou me echó una mirada que reconocí como maldosa – Este fin de semana, Kunihiko me invitó al parque de diversiones, pero parece que estará ocupado y quiere cancelar – maldita rata glamurosa de alcantarilla, estaba aprovechándose de la situación – Kunihiko, si es por lo de las entregas del restaurante no te preocupes, le dije a Kai que nos ayudará este fin de semana – voltee a verla -¡MAMA!- ella se puso de pié y me dio un coscorrón mas por alzarle la voz – Está decidido, este sábado llevaras a Kojima-san al parque de diversiones justo como lo prometiste – intente decir algo mas pero mamá me tapo la boca – un hombre nunca falta a su palabra – el resto de la semana si que sería larga.





Byou no molesto nuevamente en casa, Manabu hablaba mucho sobre la supuesta cita con Kazuki y yo fingía no saber nada al respecto, después de todo, el “organizador” no había dado mas señas de vida, esperaba a ciencia cierta, que la ilusión de mi mejor amigo se hiciera realidad, pero ese tal Byou me ponía los pelos de punta.



El sábado llego despertándome con el sonido de mi celular – Bueno?- contesté adormilado – Jin, será mejor que te arregles con tiempo, no pienso quedarme esperando para la eternidad, pasaré por ti en una hora – su voz era muy bonita, a pesar de que estaba dando ordenes cual majestad, me pareció escucharle emocionado, ¡que rayos! ese maldito niñato! ¿Donde había conseguido mi numero? 

– No me grites, y yo no necesito arreglarme las pestañas para salir señorita, y te lo advertí la ultima vez, si vienes vestido como un maldito travesti no voy a ir ni a la esquina contigo, mas te vale venir vestido como una persona normal o te cerraré la puerta en la nariz - el colgó y yo casi entro en cólera, me puse lo mas decente entre mis prendas, saque unos jeans obscuros, mis converse, una camisa blanca y me puse el chaleco encima, no iba a meterme en detalles, después de todo, esto no era un cita de verdad. Cuando llegó Mamá gritó tan emocionada que seguro los vecinos se enteraron que teníamos visita, como si el tipo necesitara mas atención. Cuando baje las escaleras me quede pasmado, estaba usado una playera rosa, encima traía una chaqueta negra ligera y unos jeans obscuros, calzaba botines que parecían cómodos, su cabello estaba ondeante al natural, lo sabía por que el único aroma que despedía venia de su cabello recién lavado, su rostro era un bonito lienzo en blanco, quería articular palabra pero me perdí en la profundidad de sus ojos castaños – ¿Nos vamos? – su voz me trajo de vuelta a la realidad 

– si – salí de casa aun sorprendido, a pesar de estar completamente al natural él seguía pareciendo delicado pero jodidamente sexy, era como una belleza demoniaca que me hacia temblar de nerviosismo, ahora que su perfume costoso no me intoxicaba me daba cuenta que sobre él se erguía algún hechizo, no podía quitarle los ojos de encima – sube al auto – recordé su maldito hot wheels, no quería subir a el, me hacia sentir poca cosa – vamos en mi Tsuru, nos veremos ridículos montados en seméjate cosa ostentosa – el hiso una mueca de disgusto – por que te molesta tanto mi vehículo, no solo es un objeto presumible- negué con la cabeza – en mi coche o nada – el maldijo en voz baja y se subió a regañadientes en el asiento del copiloto, subí y di marcha –¿ puedes prender el clima?- rodé los ojos y el entendió – ups – dijo sonriendo, yo conduje entre las calles de la ciudad, el clavaba la vista en cuanto lugar pasábamos, era como un niño pequeño, fingí no prestarle mucha atención, pero su rostro me tenia como idiota, parecía una persona totalmente diferente a la de días atrás – ¿a que hora llegarán los chicos? 

– el saco su celular de alta tecnología y digito varias cosas - según el itinerario deberían estar ahí para las 11:30 – le mire desconfiado – ¿tienes un itinerario? – el me miró algo incomodo – todo tiene que salir perfecto o Kazuki no me perdonará – retire la mirada por que sus ojos me ponían de los nervios – entiendo, ¿Compraste los boletos? - asintió – se los entregué a Kazuki ayer, también planeaba hacer una reservación en un restaurante pero nada me pareció bueno – pensé en la escena de una película cursi - tengo una buena idea, primero iremos al súper mercado, haremos algo especial para ellos –



En el supermercado le conté mi plan a Byou, todo parecía ir en marcha, cuando todo estuvo en la cajuela manejamos con prisa hacia el parque de atracciones. El lugar era justo como lo recordaba de años atrás, colorido, alegre y bastante ruidoso – recuerda lo que prometiste, nada de tocarme, nada de palabras melosas, etc. – él me miró a los ojos – que aburrido eres – caminamos al lugar, y nos paramos muy cerca de la puerta, teníamos que aparecer “casualmente” frente a nuestros amigos, ellos debían vernos y nosotros fingir sorpresa al encontrarlos – ahí vienen, vamos – me percaté de que Manabu sonreía feliz al lado de Kazuki, eso me alegró mucho, me voltee en dirección a Byou - esperemos un poco, tenemos que estar dentro de su rango de visión, caminemos lentamente hasta- el buscó entre las atracciones y luego señaló hacia la montaña rusa – hasta ahí – ¿de verdad planeaba subirse ahí? – Espero que no le tengas miedo a las alturas – el soltó una risilla – claro que no, nada como una buena dosis de adrenalina – este iba ser el día mas largo de mi vida.



Narra Manabu++



Toda la noche anterior se me hiso eterna, Kazuki había dormido en su casa, así que de nueva cuenta tenia esa inquietud de que compartiría cama con Byou, pero como de verdad quería confiar en mi novio, le dije que durmiera tranquilo, que esta vez intentaría ser mas comprensivo.



Hoy me levante temprano, me bañe y me vestí lo mas cómodo posible, unos pescadores verdes militar, mi chamarra de mezclilla y mi playera blanca. Cuando estuve listo me dirigí al desayunador, Yuu estaba leyendo el periódico, en la cena de ayer le pedí permiso para salir con Kazuki, se mostro un poco renuente, pero al final aceptó – no quiero que llegues a media noche – yo me acerque para abrazarlo – tranquilo Macho, solo es un paseo – me revolvió el cabello con la mano - trata de volver virgen – voltee a verlo sintiendo que mi cara estaba en llamas – ¡¿Por que siempre estas pensando en eso?

!- me giré molesto y me fui dando sonoros pisotones hasta la entrada – Por que me preocupo por ti – era un psicópata – haaaag!!! Me largo! – mi hermano sabia como acabar con la magia de lo que sería la mejor cita del mundo, creía que era algún niño calentón que solo buscaba sitios para revolcarme , escuché a Yuu corriendo tras de mi –¡AL MENOS PROMETE QUE SI NO PUEDES AGUANTAR LAS GANAS UTILIZARAS PRESERVATIVO! 

– ¿por que dios de mi vida?! ¿Por que tenia que gritar eso justo cuando abrí la puerta y la señora Kido estaba regando el césped en la acera de enfrente? ¿POR QUE? – ¡Buenos días! – se atrevió a saludar el descarado de mi hermano, mientras la pobre señora Kido de casi noventa años dejaba caer la manguera y corría lo mas rápido que le permitían sus entumidas piernas hacia la seguridad de su pórtico diciendo improperios- Que linda – dijo mi despistado hermano –Ven- me dijo – No – me negué rotundamente – Bubu-chan – le saque al lengua en un gesto infantil y ridículo – Anda- apreté los puños y di dos pasos hacia él quedando de frente – Ten mucho cuidado hermanito – Yuu me abrazó fuertemente y después volvió a entrar en la casa, sin duda era un buen hermano después de todo.



Kazuki estaba esperándome en la esquina, aunque Takashima-san nos había ofrecido usar su automóvil Kazuki dijo que prefería ir en autobús así podría ponerme mas atención y disfrutar mas el paseo. Cuando llegue la esquina Kazuki estaba recargado contra la pared, vestía unos jeans, botines y una bonita camisa azul con blanco – Buenos días Manabu-chan – sus lentes obscuros le daban un aire sofisticado haciéndolo lucir realmente guapo – Buenos días – contesté aun algo abochornado por las locuras de Yuu

 – ¿Nos vamos?- yo asentí – bien, el autobús pasa a dos cuadras de aquí – me tendió la mano y aunque me moría de vergüenza la sujeté y caminamos así hasta la parada. Todo el camino platicamos de bandas, instrumentos y lo mucho que había cenado Kazuki, me sorprendía que pudiera comer toda clase de golosinas y mantenerse esbelto. – Aquí bajamos – Kazuki pidió al conductor que parara y bajamos en lo que para mis sorpresa era el parque de diversiones - ¿Qué te parece? – me encantaban los parques de atracciones, Yuu me llevaba todo el tiempo cuando niño, pero hacia muchos años que no venia a uno – Fantástico – dije emocionado, él nuevamente tomó mi mano, entregamos los boletos en la entrada, yo estaba distraído con tantos juegos, Kazuki miraba hacia el cielo, lo alto de la montaña rusa, la rueda de la fortuna, el space shot, cada atracción era mejor que la otra 

– ¿A que quieres subir primero?- señale a lo alto – a la montaña rusa – el sonrió preciosamente – ¡Vamos! – mientras caminábamos entre el gentío divise una figura familiar –¡Kazuki, mira! – señale hacia el frente, Jin iba caminando con un chico que a primera vista no reconocí, pero cuando estuvimos mas cerca supe se trataba de Byou – No sabía que Jin estaba saliendo con Byou – Kazuki soltó una risita que no pude interpretar 

- ¿Lo sabias? – el negó con la cabeza – Tal vez prefieren mantenerlo en secreto, Byou no ha mencionado nada de estar saliendo con el- camine mas aprisa y me oculte tras un basurero en forma de león jalando a Kazuki conmigo – van a subir a la montaña rusa, dejemos que suban primero esas personas – kazuki parecía divertido con la situación, pero yo no podía superar la indignación de que Jin no me hubiera contado nada –Esto es como una película de acción – dijo Kazuki – ven, es nuestro turno- corrimos hasta el lugar consiguiendo estar en el mismo vagón pero 5 asientos mas atrás 

– parece que se llevan muy bien – Kazuki asintió – me da gusto ver que se divierten – el chico encargado de esta atracción se cercioró de que todos tuviéramos bien puestos los cinturones y luego dio marcha al juego. La vista de la ciudad desde lo alto de la sima de la montaña era muy bonita, en la primera bajada esa sensación de vació se formó en mi interior haciendo me gritar a mi al igual que al resto de los usuarios. Cuando la atracción terminó dejamos que Jin y Byou bajaran primero para no ser vistos por ellos – ¿Ahora a donde quieres ir? – yo miré en dirección a donde se dirigían aquellos dos – vamos a seguirlos solo un poco mas - sugerí a lo que Kazuki acepto gustoso mostrándose de lo mas alegre.




Narra Byou ++



parece que el plan esta funcionando, ahora vamos a las tazas giratorias – le dije a Jin que parecía de lo mas ¿Divertido? – Bien, vamos – desde que habíamos subido a la montaña rusa el parecía estar disfrutando de nuestra cita ficticia, si no fuera por el extraño malestar por el mareo que sentía, seguro yo también podría disfrutarlo de la misma manera. Subimos a la atracción volteando muy disimuladamente, si Manabu y Kazuki hubieran decidido se detectives se morían de hambre, eso de esconderse se les daba fatal. Jin y yo notamos que se situaron en el lado totalmente opuesto al de nosotros, el juego comenzó a moverse y yo me sujete lo mas fuerte que pude del pequeño volante, Jin en ves de eso levantaba los brazos divertido, se veía realmente lindo. Sacudí mi cabeza intentando despejar ese pensamiento tonto y fingí estar disfrutando en exceso de las vueltas incesantes. 

 Cuando estuvimos debajo de la atracción todo parecía darme vueltas, aunque los juegos jamás me dieron miedo, ahora recordaba que siempre terminaba sintiéndome mal, ignoré de nueva cuenta mi malestar y subimos a un juego llamado el Himalaya y continuamos nuestra odisea en las sillas voladoras, acaso los juegos solo servían para girar? Cuando bajamos de esa atracción empezaba a rendirme, me tambaleé un poco sobre mis pies pero Jin logró sostenerme en pie tomándome de un brazo 

– ¿Te sientes bien?– Aun están siguiéndonos y aunque parecían divertirse, esto estaba lejos de ponerse romántico, mire en todas direcciones - solo estoy un poco mareado – Jin se mostro algo ¿preocupado? – Si te sientes mal podemos detenernos, creo que podemos dejarlos solos, ya han visto suficiente no crees? – negué con la cabeza aun sosteniéndome de su brazo – esto parece una excursión escolar, necesitamos que se pongan mas románticos, esta vez intentemos con algo diferente 

– no mas vueltas por favor – mira, ese es el juego indicado – si, lucia de lo mas cursi y vergonzoso, pero Manabu me daba ese aire inocente cursilón que se necesitaba para entrar en ese lugar – ¿Quieres entrar al Túnel del amor?- la cara de Jin se descolocó – No voy a comerte, es solo para que ellos entren en ambiente – dije a modo de burla, el molesto se zafó de mi agarre haciendo que me tambaleara un poco – No te tengo miedo, vamos- para mi sorpresa me tomó de la mano y me guió hasta la entrada en forma de corazón, las lanchitas tenían una patética forma de cisne, me percaté de que efectivamente estaban siguiéndonos con una sonrisa en la cara, apostaba mi lamborgini a que no salían de este túnel sin darse un faje de película. Jin me ayudó a entrar en la balsa, a los segundos se haber subido el cisne se adentro en el túnel, la balsita se tambaleaba de un lado al otro y mi estomago se revolvía mas a cada movimiento, la escasa iluminación de brindaban esas lamparitas en forma de constelaciones no lograban distraerme de mi malestar, por Cristo que me arrepentía de haber desayunado esas tostadas francesas y de haber devorado el ultimo pudín de Taka – Pue..puedo recargarme en tu hombro

 – Jin volteo rápidamente - ¿qué? – al parecer no se percataba de que yo definitivamente no podía mas – Que si puedo –no pude terminar de hablar cuando el dijo – te escuche perfectamente, creí que estabas bromeando –



Narra Kazuki



Ese par se estaba comportando realmente extraño, Byou había dicho que tenia un plan, pero hasta ahora no logro entender que es lo que quiere conseguir saliendo con Jin, Manabu tenia incluso mas curiosidad que yo, no obstante estábamos divirtiéndonos un montón siguiendo a esos dos, para mi sorpresa el lugar en al que los vimos entrar nos hiso sonrojar un poco – El Tu-Túnel del amor – dijo Manabu con las mejillas encendidas - ¿Quieres que entremos? – el escondió el rostro tas su largo fleco

 – No si te parece tonto - ¿Cómo iba a parecerme tonto, era el lugar perfecto para darle todos los besos que no le di la noche anterior, no iba a desperdiciar la oportunidad de tenerlo así de cerca, a solas y fuera de casa, esta abstinencia auto inducida solo era mas pasajera cuando podía disfrutar de sus labios – Vamos – le tomé de la mano y lo guíe hasta ese lugar, subimos a la balsita en forma de cisne, subí primero para tenderle la mano, él se sentó y yo tomé lugar lo mas cerca que pude, disimuladamente pase el brazo por encima de sus hombros imitando esa en la trillada manera de conseguir cercanía en los cinemas, Manabu inmediatamente estiró el cuello para ver a la distancia como Byou se acercaba lentamente hasta el hombro de Jin 

– Manabu – el giro rápidamente a mi llamado sin darse cuenta de mi cercanía, cuando sus ojos se encontraron con los míos lentamente me acerque hasta llegar a mi destino, sus labios eran suaves, me encantaba darle ligeras mordiditas en el labio inferior, por que cuando el beso terminaba este adquiría un color rosa precioso y se veía aun mas apetecible, Manabu correspondía a mi beso de una manera tímida, como pidiendo permiso por la intromisión, me gustaba esa delicada manera de besarme, hacia que me olvidara del mundo por completo.



Narra Jin++



Byou estaba comportándose de lo mas raro, cuando me pidió acercarse a mi no es que me ofendiera por su petición, mas bien, nunca pensé que no le molestaba la cercanía, después de todo los chicos de clase alta suelen sentirse superiores a los de mi clase, al verlo en ese estado, pálido y mareado no pude negarme 

– Si fueras así de tranquilo y discreto la gente podría enamorarse de ti, eres mucho mas lindo sin toda esa parafernalia – no se por que esas palabras salieron de mi boca, byou rio por lo bajo – después de todo si puedes llegar a ser amable – yo no pude evitar sonreír por su comentario –Lamentablemente, no puedo esperar a que la gente ponga sus ojos en mi, tengo que hacer que definitivamente reconozcan mi existencia- apretó los ojos contrayendo el entrecejo – ¿los chicos subieron a la balsa? – pregunto curioso, yo gire la cabeza disimuladamente escondiendo la mirada por entre mis cabellos 

– Si, creo que están besándose - Byou intentó enderezarse pero inmediatamente volvió a poner la cabeza en mi hombro - ¿Esta besándolo? - yo asentí - al parecer tu plan fue un éxito- él se llevo una mano a la frente – Maldición – ¿por que maldecía? - ¿no era esto lo que deseabas?- pregunte confuso, él iba a enderezarse de nuevo, pero seguía tambaleándose así que lo detuve - ¡Suéltame! – era idea mía o se estaba poniendo de malas – ¡Que me sueltes! – repitió – ¿Te suelto? ¿A caso quieres caerte de boca en el patético túnel del amor?- Byou se alejó de mi hasta el otro extremo de la balsita, se veía incluso mas enfermo que hace unos segundos, en una maniobra absurda Byou se giro discretamente y escuche como escapo una frase de sus labios –Suéltalo, suéltalo… él, él era mío…- su voz ligera sonó tan bajito pero fue tan exacta como el filo de una navaja, volvió a girarse hacia enfrente – estúpidas estrellas – grito mientras elevaba la vista hacia el techo del túnel – ahora soy oficialmente el “ex novio” 

– no entendía del todo que clase de relación tenía el con Kazuki, pero por su comentario al parecer esa amistad tan profunda había sido en realidad un noviazgo – terminamos hace varios años, pero nunca se fue de mi lado, pero hoy, hoy yo perdí ante Manabu - ¿eso que veía brillar desde sus ojos era una lagrima? – Lo… lo lamento - tras mis palabras Byou volvió a apoyarse en mi hombro – el mareo es menos molesto de esta manera – se quedo quieto y en silencio, su lagrima escurrió hasta mojar mi hombro, pero preferí fingir que no pasaba nada – sabes, tu también eres muy lindo, si no me sintiera tan mareado, no te dejaba salir vivo de aquí – escondí tras mis cabellos aquella sonrisa que se pintó en mi rostro, Masahito Kojima era un chico realmente interesante.

Capitulo 8: ¿Diversión o animadversión? (Parte1)

Una pelea mas se suscito después de esos besos tan desenfrenados de ayer, cuando al amanecer Kazuki me invitó a desayunar a su casa, cuando llegué un rubio chaparrito que se me hacia familiar, me hiso pasar – buenos días, tu debes ser Manabu-chan - asentí mientras el enano cabellos de oro me inspeccionaba de arriba abajo girando a mi alrededor - ¿qué se supone que le haces Ruki?

– Preguntó el dueño de la casa, a lo que el rubio contesto con suficiencia – solo reconozco los esplendidos genes de los Shiroyama – sonrió ampliamente mientras Takashima-san me miraba contento - este pequeño es mucho mas lindo que Aoi – aseguró esa persona de presencia impresionante – ¿Como es que le llamas pequeño si fácilmente te saca diez centímetros?– el chiquitín cambió esa expresión amable por una bastante ruda – Al menos no me confunden con la torre de Tokyo cuando voy al centro comercial 

– Takashima-san le paso el brazo alrededor del cuello levantándolo, haciéndolo quedar de puntitas – Creo que no te escuche bien Ruki, lo dijiste muy BAJITO- yo los miré con nerviosismo, no estaban peleando realmente ¿verdad? – mal-di-to - dijo entrecortadamente el “no tan alto” – Pasa Manabu, Kazuki esta en su habitación- hice una leve reverencia, y subí las escaleras tratando de ignorar la sarta de improperios procedentes de aquel pequeño ser enfurecido.



Me gustaba la casa de los Takashima, era muy simple y estilizada a la vez, el pasillo que guía a la habitación de Kazuki estaba repleto a todo lo largo de reconocimientos con el nombre de su hermano, la mayoría de ellos eran similares a los que mi hermano amontonaba en el cuarto de triques bajo la premisa de “seré reconocido por el sonido de mis canciones trascendiendo en el tiempo, no por unas cuantas letras impresas tras de un vidrio” Yuu era genial cuando menos lo imaginaba, pero cuando quería parecerlo, siempre sonaba mal, sonreí para mis adentros recordando uno de sus muchos intentos de parecer cool.

 Cuando estaba por tocar la puerta escuche una voz – si quieres que lo hagamos en este instante, no pienso oponer resistencia - mi mano tembló antes de tocar, impulsado por el miedo y la desconfianza abrí la puerta bruscamente encontrándome con ese chico galante y perfecto junto a Kazuki que se terminaba de poner el saco, me maldije a mi mismo cuando mis ojos se posaron celosamente sobre aquel chico sin camisa, ¿como alguien podía lucir así de maravilloso con los cabellos revueltos y los jeans a medio abrochar – ¡Julieta!- ¿se dirigía a mi? 

– ¿A quien rayos estas llamando Julieta? – dijo Kazuki reprendiendo a su amigo, él me miró sonriente – Manabu-chan, que bueno que llegaste, justo le estaba diciendo a Byou que – el caminó hacia mi, yo di dos pasos atrás – este era el momento adecuado para presentarlos – le mire a los ojos, no estaba mintiendo, pero mi corazón, mis miedos, mis inseguridades no me permitían actuar con mucha prudencia 

– ¿Manabu? – ¿que hacia ese chico aquí? Por que estaba en su habitación, la casa era lo suficientemente grande como para que el durmiera en otro lugar, aunque la noche anterior Kazuki mencionó que su amiguito se encontraba de visita por tiempo indeterminado, ¿por que tenia que andar por el cuarto de MI NOVIO a medio vestir?, ¡joder! Me estaba pudriendo de celos, si, CELOS, por fin los conocía, eran amargos, una sensación similar a comer hígado encebollado y no lavarse los dientes 

– No te preocupes, tu “Romeo” no se ha dejado poner un dedo encima desde su empalagosa reconciliación, pero si te descuidas no voy a perder el tiempo, mira que yo detesto la soledad – su maldita voz aterciopelada me daba retortijones en el estomago, yo, un tipo simplón y sin chiste enfrentándose a ese hombre que desborda seguridad gracias a su evidente belleza, antes de que mi alma flaqueara recordé aquello que yo sentía por Kazuki, la primera persona en la tierra que había despertado un interés amoroso

-afectivo en mi, no iba a dejarlo en las garras de esa criatura del demonio, di tres pasos al frente adentrándome en la habitación – Manabu Shiroyama – dije mostrando una seguridad bastante lejana a la realidad, el enemigo sonrió mostrando su blanca dentadura – Masahito Kojima - no se exactamente en que fracción de segundo el de cabellos enmielados había llegado hasta mi mejilla, deposito un beso fugas - encantado – susurró en mi oído produciéndome escalofríos, no pude reaccionar cuando Kazuki ya estaba jalándolo del brazo –No lo toques, él me pertenece - la mirada de Kazuki me inspiro algo de miedo, su amigo solo sonrió maliciosamente, esto estaba convirtiéndose en una extraña pelea de gatas.





Compartir la mesa con la familia de Kazuki nunca había estado en mis planes, mucho menos compartir la mesa con ese tal Byou, el rubio bajito estaba en la cabecera al igual que Takashima-san, Kazuki estaba sentado frente a mi, y Byou a su costado 

– Déjenme presentarlos como es debido, el es Matsumoto Takanori, hermano de Byou-kun y gran amigo de la familia- mencionó Takashima-san, el rubio me miro con sus ojos azules de fantasía haciendo una inclinación de cabeza a la que yo respondí de igual forma devolviendo el gesto - Taka-chan, el desayuno te a quedado delicioso – mencionó kazuki – ¿como supiste que lo hiso Ruki?- preguntó Takashima – Por que tu no sabes cocinar Uru-nii - a lo que Kojima agregó 

– Taka-chan ha estado practicando mucho últimamente, cada vez lo hace mejor – la manera en que miraba al chaparrín me hiso pensar que lo admiraba de verdad – No es correcto que sea mi hermano el que lo diga, por que no mejor nos dices tu Manabu-chan, ¿qué te ha parecido el desayuno? – las cuatro miradas se dirigieron a mi – ha… Yo… delicioso - el rubiecito sonrió con un aire superior y dio un trago a su vaso con jugo – te lo dije Taka, seguro Reita estará feliz – tras las palabras de mi enemigo, el rubio se sonrojo y empezó a toser como loco – HAHAHAHA – se carcajeaba en voz alta Takashima-san, mientras Kojima le daba pequeños golpecitos en la espalda a su hermano, yo no entendía mucho del alboroto, pero Kazuki parecía igualmente divertido con la situación

 – ¿Uru-nii, no piensas comer?- el plato del mayor de los Takashima estaba vacío – Estoy esperando a alguien mas – Takanori levanto la mirada para encontrarse con los ojos de Takashima –¿Lo invitaste?- preguntó – Dijiste que querías verlo - se excusó el mas alto – Si, claro que quiero verlo, pero ¿no tienes problemas con eso? – esta extraña tensión en el ambiente estaba haciendo que Kazuki arrugara el entrecejo – Yo ya he hablado con el antes…-dijo Takashima mientras estrujaba una servilleta entre sus manos – Eres un tonto masoquista, Manabu, vámonos – yo no entendía nada ¿de que estaban hablando? Kazuki me tomó del brazo dejando los desayunos a medio empezar, tomó su mochila que estaba en el sillón y caminamos hasta la puerta, Kazuki abrió para salir pero en el umbral se encontraba mi hermano

 – Yuu-chan- mi hermano me miro algo confundido – ¿No es un poco tarde para que estés aquí? Las clases deben haber comenzado– Yo rectifique la hora en mi muñeca, eran las ocho cuarenta – Hoy entraremos a las nueve quince, el profesor Tanaka tuvo un accidente, Jin me aviso ayer por celular- Yuu levanto las cejas en modo de entendimiento – ¿Esta Uruha en casa? – pregunto mi hermano a lo que Kazuki contesto – Me pregunto si realmente esta aquí…- ¿era eso una mirada hostil? tras de Kazuki apareció Takashima – Aoi, pasa, Ruki te esta esperando – mi hermano no parecía feliz de ver a Takashima, en este enredo todos sabían algo de las situación menos yo, eso me ponía realmente enfermo – Vámonos Manabu – Yuu se giro a verme, yo no pude entender ese mirar así que me voltee para caminar con Kazuki hasta el instituto.



Narra Kazuki



No había nada en esta tierra que me provocara mas angustia que ver a ese tal “Aoi” ¿por que mi hermano tenia que pasar infinidad de noches sumergido en pesadillas a causa de su nombre? ¿por que Uruha tiene que sufrir tanto por ese pedazo de idiota? Siempre dije “no voy a enamorarme, si voy a llorar como él, si voy a sufrir como él, no voy a enamorarme nunca” y heme aquí, sosteniendo la cálida mano de Manabu Shiroyama, el hermano menor de ese tipo 

– Kazuki…- me giré para mirarle, su piel extremadamente blanca contrastaba con los lisos cabellos negros –dime Nabu-chan – la manita de Manabu era ligera, suave y varios tonos mas blanquita que la mía, su agarre era delicado, por el ligero temblorcito podía notar ese nerviosismo que me parecía lleno de pureza, una pureza que yo ya no poseía – Específicamente ¿Qué clase de relación tienes con Byou? – aunque note la cautela al formular su pregunta, Manabu no era alguien que se conformara con menos que la verdad, mentir no era una opción, Byou lo dijo ayer por la tarde, estaba en problemas, en ese jodido punto sin retorno al que se le denomina “estar enamorado” y cuando sientes que tu corazón late desde el interior de otra persona, mentir se vuelve complicado – mi relación con Byou… - ayer, justo ayer había sido, después de tantos años la primera vez que me negaba a Byou, si me quería, me tenía, nunca opuse resistencia, por que jamás fue aburrido, jamás tuve que usar palabras de amor para compartir mi cama con el

 – Desde que soy tu novio, es decir… desde que comencé a salir contigo, Byou es solamente mi mejor amigo – Manabu me miro fijamente por unos segundos para después distraerse con el paisaje – eso quiere decir que fueron algo mas – el estaba afirmándolo, pero no pude decir nada al respecto, tenia miedo a echar todo a perder – Él..- iba a hacer otra pregunta pero lo callé con un beso al que correspondió perezosamente – no preguntes, por que eso no importa ya – no pareció estar convencido, tras esas gafas negras sus preciosos ojos me acribillaban con preguntas silenciosas, pero su voz no dijo nada mas. En el pórtico nos despedimos, él fue a clases junto con Jin, mientras que yo volví a la tediosa aula C.



En el descanso no pude ver a Manabu, por que el equipo de tenis tenia una reunión, pero en una escapadita le pedí que me esperara a la salida, quería volver con él a casa para enmendar lo de días atrás, toda la junta estuve pensando en que lugar sería bueno para una cita real, mis antiguas “citas” con Byou siempre terminaban en algo muy lejano a la decencia, aunque la ultima vez que había intentado tocar a Manabu no se opuso, se que no se siente cómodo con esa clase de proximidad, supongo que tendré que suprimir esos hábitos, deseos malas intenciones o meras necesidades físicas saliendo a lugares cien por ciento familiares, entonces recordé, que mejor lugar para mantenerse ocupado y distraído que el parque de diversiones.



Cuando firmamos el papeleo y terminamos las formalidades del equipo, ya era casi hora de salida, así que me volé la ultima clase, me quedé en la azotea de la escuela recostado en el piso, primero pensé en Manabu, en el poco tiempo que tenia de conocerle y la extraña sensación de complementación que tenía al estar “unido” a el, era como si las piezas de nuestros corazones embonaran casi tan perfectamente como nuestros labios, entonces cuando su cabello negro brillaba en mis memorias recordé al mayor de los Shiroyama, todo eso que descubrí esa noche hace tantos años, si ese Shiroyama amara de verdad a Uruha, mi hermano nunca hubiera terminado en un psiquiátrico, jamás nos hubiéramos ido del país, tampoco tendría que medicarse por las noches. El doctor lo dijo “dos personas mentalmente inestables no pueden estar juntas” pero ni Shiroyama ni Uruha lograban superar ese suceso en sus vidas, y tampoco conseguían mantenerse lejos de si mismos.



El timbre sonó fuerte y claro haciéndome volver a mi realidad, me dirigí al pórtico entre la marabunta de estudiantes que corrían como estampida huyendo de este infierno llamado instituto, odio como se retiran para abrirme paso, como si de alguna celebridad se tratase, aquí la única celebridad es mi hermano, yo solo fui el afortunado chico menor que comparte su genética. Al llegar a la puerta el reluciente auto de importación que me era bastante familiar llamo mi atención, el vidrio polarizado bajo para mostrarme el rostro de mi mejor amigo - Zukki-kun, sube – Me gire en dirección al instituto, Manabu estaba a unos cuantos pasos, estático, yo me gire nuevamente hacia mi amigo - ¡tenemos muchas cosas que hacer! 

Me prometiste llevarme de compras, Lo recuerdas ¿cierto?– en verdad no lo recordaba, yo nunca olvidaba mis compromisos con Byou, pero ahora me daba cuenta que si nunca fallaba era por que jamás salía con alguien mas que no fuera el, pero esta vez Manabu estaba a mis espaldas, mirando en mi dirección con unos ojos mucho mas acribillante que los de esta mañana – Byou, verás, no lo he olvidado, es solo que… le dije a Manabu que volveríamos juntos a casa– me gire nuevamente en dirección a mi novio, Manabu estaba acompañado por Jin, y ya estaban lo suficientemente cerca como para entablar conversación – Manabu, lo siento, pero le prometí a Byou que lo llevaría al centro comercial ¿quieres acompañarnos? – Manabu no cambio su parca expresión – No te molestes, volveré a casa en el auto de Jin – señalo unos metros atrás a un Nissan de varios años pasados y apariencia destartalada, Byou asomó la cabeza por la ventanilla para mirar hacia atrás, después posó su mirada acompañada de esa sonrisa maliciosa sobre Jin 

– Lindo Auto – le dijo a su dueño, quien frunció el seño - Cuando gustes – Mire de nueva cuenta a Manabu, quien solo me echó un ultimo vistazo para dirigirse al auto de su amigo, Jin hiso una leve reverencia y se fue tras de el - ¿piensas quedarte ahí parado hasta que su carreta se pierda en el horizonte?- Byou me estaba pareciendo molesto, subí al auto sintiéndome mierda – Manabu se veía molesto – Byou solo soltó una risilla – se dice CELOSO - dijo haciendo énfasis mientras subía el vidrio para poner de nueva cuenta el clima – ¿Celoso? Pero si ya le dije que tu y yo somos solo amigos – Byou se puso de nueva cuenta los lentes obscuros y al dar marcha a su auto el motor rugió – Siempre amigos, pero siempre mas que eso

 – Byou tenia razón, y conociéndolo, el no iba a ocultar las muchas veces que terminamos nuestros inocentes jugos en ardientes noches de pasión, Byou odiaba mentir, el era feliz mostrándose como era, aunque la gente difícilmente lo comprendía, Byou no era promiscuo, pero tampoco era falso, siempre hubo esa química sensual entre nosotros, siempre sonó como amor, pero era solo justo como el sexo debía ser – No quiero que sepa sobre eso – Byou conducía por entre las calles sin decir nada, su boca estaba apretada en un signo de inconformidad – ¿piensas mentirle? – mi vista se perdía en el paisaje recordando su mirada – Mentir no es una opción, solo no voy a tocar el tema – Byou aumentaba la velocidad cada vez mas 

– ¿Acaso cree que a los diecisiete todos deben ser vírgenes? Por favor que no sea santurrón, el sexo es natural, no es nada por lo que deba alarmarse - tenia razón, nunca antes sentí arrepentimiento por compartir el lecho con él ¿por que ahora me sentía tan confundido? tan incorrecto, Byou frenó bruscamente y se estacionó en el aparqueamiento del centro comercial – ¿Quieres que me aleje de ti? ¿quieres que me desaparezca de tu vida por que tu novio no puede vivir con el hecho de que yo te desvirgue?- Se quito los lentes y me miro a la cara, sus ojos parecían cristalizarse, estaba conteniendo las lagrimas, pero era orgulloso, no me permitiría verlas fluir – Yo también tengo celos Kazuki, repentinamente tu cabeza solo es “Manabu, Manabu, Manabu” cuando antes solo éramos tu y yo- Byou siempre era absolutista, egoísta y sincero con sus sentimientos, al menos cuando hablaba conmigo, él tenia nuevamente la razón, en el pasado solo nos teníamos el uno al otro y esa era la única forma de “amor” que conocíamos 

– No, Byou, no quiero eso, tu siempre serás importante para mi – Byou me cubrió los labios con la mano – pero ya no soy lo mas importante – no pude contestar nada coherente – Byou…- el negó con la cabeza – entiendo perfectamente la situación, pero me costará trabajo hacerme a la idea, lamento haberte metido en problemas hoy- yo suspire pesadamente – Hoy pensaba invitar a Manabu al parque de diversiones, quería llevarlo este fin de semana, mas no estoy muy seguro de que acepte, no después de botarlo afuera de la escuela- Byou recargo la cabeza en el asiento – ¡tengo un plan!, invítalo y dile que invite también al chaparrito sexy de esta tarde, dile que no es necesario que traiga su carreta, podemos ir en mi auto- Yo rodé los ojos por su presuntuoso comentario – como digas y mas vale que tu plan funcione-